Como en toda empresa exitosa, el director debe conocer los materiales con que está construida saber a detalle sus productos, ventas, proveedores, colaboradores, entorno, situación del sector, y muy importante es estar cerca de los clientes y del equipo, lo cual permite plantear nuevas directrices mediante una visión personal y de compromiso social.

Una de las cosas que a menudo suelen decir los Directores Generales cuando se les cuestiona con respecto a su quehacer cotidiano es que para dirigir un negocio, cualquiera que este sea, lo que se necesita es una preocupación de carácter global, amplia perspectiva y trabajar en equipo.

Un equipo de trabajo multidisciplinario es, muy recomendable e involucro a todos desde un principio al momento de marcar las metas que se tienen que alcanzar, ya que todas las aportaciones desde los diferentes ángulos de profesión son privilegiadas. La función de un Director General es de visionario, ver la meta que se debe de cumplir a largo plazo e impulsar al equipo a lograrla. Una excelente filosofía es que la mejor forma de predecir el futuro es construyéndolo, lograr que las cosas sucedan, una vez visualizada la meta lo que se hace es compartirla con todos el equipo y que ellos mismos digan qué van hacer para contribuir a llegar a ese punto. Esta dinámica es muy enriquecedora porque si haces que cada uno de ellos forme parte en la construcción de los resultados crean un sentido de pertenencia, por lo cual hacen todo lo posible para lograrla.

Plantear la meta y decidir el cómo se hará toma alrededor de dos meses, después viene el día a día, para ayudar al equipo a conseguir las metas siempre hay que estar monitoreando, ver que cada equipo tenga lo necesario para operar de manera oportuna y que cuenten con los recursos necesarios; cuando algún equipo no está alcanzando las metas en tiempo y forma lo primero es hacer una evaluación, entendiendo siempre la situación y dar los pasos necesarios para corregir y así avanzar todos en la dirección correcta, acompañar a la gente en el proceso y facilitarles dirección cuando se requiera.

La cercanía con los equipos de trabajo es lo que permite encontrar las soluciones a las distintas problemáticas que se van presentado, la riqueza más grande es en definitiva cada miembro de la empresa, todos tiene una labor fundamental y en cada oportunidad que se tenga hay que hacerles saber lo importante que es su trabajo.

Tener una preocupación superior con visión de largo plazo y ocuparse por hacer algo al respecto, trabajar día a día para que las cosas sucedan, sacar el potencial de cada persona y dirigirlo a favor de la meta a alcanzar, permanecer en contacto directo con el equipo y con los clientes para solucionar los problemas a tiempo, hacer partícipe a los miembros del equipo de la relevancia que cada uno tiene en la realización de las metas, invertir previendo las necesidades de cada equipo, promover los cambios y la adaptabilidad a ellos y la capacitación son los pilares para dirigir una empresa de innovación.

Fernando Heredia

 

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