Un deleite al paladar, seguros y nutritivos, son los platillos elaborados con alimentos enlatados

Fenómenos poblacionales tan opuestos como la vertiginosa dinámica de algunas ciudades modernas y el sedentarismo, obliga a las personas a no  mantener una dieta balanceada. Ambos contribuyen a elevar los problemas de salud pública, como la obesidad. Nuestro país, rico en la celebración de tradiciones culinarias, ocupa ya el primer lugar a nivel mundial de niños con obesidad.


La costumbre de disfrutar plenamente una comida o cena para conmemorar fechas tan significativas como el Día de San Valentín, eleva también la preocupación de fomentar, hoy más que nunca, el consumo de alimentos sanos y nutritivos. Por ello, la Cámara Nacional de Fabricantes de Envases Metálicos, CANAFEM, recomienda a la población el consumo de alimentos saludables, como los enlatados, porque son ricos en propiedades nutrimentales que garantizan una estabilidad física y mental en los individuos.
Preparar en casa una comida o una cena ligera con base en alimentos enlatados para conmemorar el 14 de febrero, puede constituir una muy viable opción para combatir la obesidad y  también nos evitará asistir a restaurantes saturados sin sacrificar nuestro tiempo, sino por el contrario, nos ayudará a disfrutarlo de una agradable compañía, ya sea en familia, con los amigos o, por supuesto, con un buen amor.
El primer paso es elegir los alimentos adecuados para lograr platillos apetitosos, visualmente atractivos, ligeros y fáciles de preparar. Los alimentos enlatados nos proporcionan: seguridad para su consumo, gracias a las estrictas normas de fabricación y empacado; frescura, cuando los alimentos se encuentran en su grado exacto de maduración; saludables, con la mayor cantidad de nutrientes posible; sin conservadores artificiales, únicamente agua, sal y azúcar en cantidades permitidas por las normas oficiales; y variedad, los alimentos enlatados nos proporcionan una gran gama de productos desde: mariscos, ensaladas, carne, frutas, hasta cremas, champiñones, verduras, chiles, moles y muchos alimentos más.
Además, los alimentos enlatados vienen pre-cocidos y listos para su consumo. Un alimento fresco, requiere la utilización de combustible y/o energía para su cocción, lo cual representa un gasto y se corre el riesgo de perder sus nutrientes al cocerlos por más tiempo.
En recomendación de la Vocera en Nutrición de la CANAFEM, Lic. Azucena Cruz Del Castillo, un menú sano y con equilibrio nutrimental para celebrar esta fecha puede consistir en una ensalada de espinaca y un platillo a base de pollo. “La espinaca proporciona muy bajos niveles de colesterol y un elevado volumen de proteínas. El pollo bien limpio y sin pellejo prácticamente no tiene grasa y dependiendo de la guarnición puede incluir fibra y proteína. El postre bien merece para la ocasión ser disfrutado sin ningún problema siempre y cuando los niveles de azúcar sean mínimos y se utilicen ingredientes ligeros (light)”, comentó la Lic. Cruz Del Castillo.
La dieta más adecuada para una persona que presente algún problema de salud, como obesidad, debe ser determinada por un médico nutriólogo. Ellos indicarán las cantidades apropiadas de consumo no solo de alimentos enlatados, sino de alimentos frescos para cada paciente.
Redacción

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