Aprendiendo a jugar y reír con el niño interior, para lograr la cocreación

Familia:
¿Cuántas veces os permitís reír al cabo de un día?
¿Cuántas veces os permitís jugar?
¿Cuántas horas os dedicáis al día, tan solo para hacer aquello que os gusta y os satisface?
¿Cuántas veces os permitís reír al cabo de un día?

¿Cuántas veces os permitís jugar?
¿Cuántas horas os dedicáis al día, tan solo para hacer aquello que os gusta y os satisface?
¿Os permitís caprichos alguna vez, o sois de los que decís, esto no me lo puedo permitir?
¿Qué habilidades creativas estáis moviendo en vosotros y dejando fluir?
¿Pintáis, escribís poesía, bailáis, escucháis música, hacéis ejercicio, cuidáis vuestro cuerpo, quedáis con amigos por el simple placer de conversar?
¿Tenéis algún día especial que sea el día vuestro, tan solo para vosotros?
¿Os mimáis y hacéis por vosotros mismos, lo que harías por un niño que fuera vuestro propio hijo?

Si no hacéis nada de esto, ¿a qué estáis esperando familia?

El niño interior tiene gran parte del poder de cocrear: si el niño interior no está sano, y se sienta arropado, amado, y sienta que juegan con el y ríen con el, bloqueará más de una cocreación.

¿Tenéis sentido del ridículo?
¿Seriáis capaces de descalzaros en el césped de cualquier parque?
¿Os dejaríais mojar por una lluvia, disfrutando de ello, sin tener que llevar el paraguas?
¿Seriáis capaces de hacer algo considerado loco por otros, en un momento dado?
¿Seguís siempre todas las normas, o sois capaces de saltaros alguna?
¿Os mantenéis ocupados un día tras otro, teniendo tanto que hacer, que no tenéis ni un rato para simplemente ser y fluir con lo que os apetecería realmente hacer, si no tomarais tantas obligaciones?
¿Os atreveríais a dejaros dos horas al día tan solo para vosotros, sin compartirlas con nadie mas, o compartiendo pero porque os guste hacerlo?

Estas cosas de las que hablo, son cosas de las que se requieren en parte, para tener un niño interior sano. Ser capaces de disfrutar de los momentos en que tenemos que cumplir ciertas responsabilidades, y ser capaces de dejarnos tiempos para hacer lo que se nos pegue la regalada gana.

Cuando todos los días podáis hacer cosas que os hagan reír, estar felices, disfrutar de la vida fluyendo con ella, vivir en el ahora, jugar y meteros en la energía del juego hasta extasiaros de cada cosa que hagáis, entonces el niño interior estará feliz y cooperara con vosotros en cada cosa que decidáis crear.

Os dejo estas preguntitas para que os las hagáis a vosotros mismos, y valoréis cuánto tiempo os dedicáis en vuestra vida a vosotros mismos, y qué hacéis en ese tiempo.

Un abrazo familia…

Este texto fue escrito por Ana Hada de Luz, Guerrera de Luz. Publicado originalmente en el blog Abundancia33.

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