Libertad, algo más que un vocablo (primera parte)

Hace más de treinta años tuve el primer encuentro con el pensamiento de Carlos Llano en el ciclo de conferencias, «Fenomenología actual de la libertad» que dictó en el entonces Instituto Panamericano de Humanidades. Curiosamente, apadrinaba la actividad la escuela de Derecho, no la de Filosofía, donde yo estudiaba el primer semestre, pero aún no había tenido contacto con quien desde entonces, impartía a los últimos semestres su conocido seminario sobre el «Conocimiento de la Metafísica después de la Crítica de la Razón Pura».

Desde ese momento quedé «enganchado» al tema y me di a la tarea de recopilar los artículos que había publicado Llano en las páginas de istmo, sin saber que iniciaba una cadena de lecturas ininterrumpida hasta la fecha, pues como bien sabe cualquiera que conoce a Llano, una de sus muchas cualidades es darse a la tarea de poner por escrito, de manera incansable, la casi totalidad de su enseñanza oral.

Ese primer contacto marcó mi interés por la antropología filosófica y en particular por el tema de la libertad, del que Llano es uno de los pensadores contemporáneos más autorizado y original.

Tuve el privilegio de leer el promanuscrito de lo que se convertiría en su libro Las formas actuales de la libertad, gracias a que su entonces asistente, Adrián Fonseca, me pidió ayuda para corregir la transcripción mecanográfica de sus manuscritos, que me precio ser de los pocos capaces de leer, habida cuenta de su difícil caligrafía. Sean las breves consideraciones a continuación un pequeño homenaje y agradecimiento a quien considero mi maestro y la influencia intelectual más decisiva en mi carrera profesional.

CENTRALIDAD DEL TEMA DE LA LIBERTAD

Como ha hecho ver Antonio Ibargüengoitia en su compilación de filósofos mexicanos del siglo XX, Carlos Llano no es sólo uno de los escritores más fecundos del final de la pasada centuria, sino un pensador que ha sabido unir al tema actual del problema de la empresa las inquietudes tradicionales de la filosofía.

En el esfuerzo logra aportes de gran originalidad que constituyen un impulso renovador para la antropología filosófica y la ética.

En un intento por clasificar su vasta obra publicada, cabe distinguir tres grandes grupos: el catálogo más amplio corresponde a los libros dedicados al análisis de la acción directiva, siguen los que se ocupan de temas de antropología filosófica y, por último, los que se agrupan en torno a la fundamentación del proceso de la metafísica.

Aunque el tema de la libertad, corresponde con más propiedad al segundo grupo, aparece a lo largo de todos como guía que enhebra aspectos tan distantes como la capacidad de mando del director de empresa y la elevación sobre sí mismo, propia del filósofo que ensaya a ser metafísico.

Unir tales aspectos de la acción humana, generalmente disociados, ha sido un rasgo distintivo del trabajo de Llano, que cabe atribuir tanto a las variadas influencias intelectuales de sus maestros, como a diversos factores biográficos muy singulares. Por algo Antonio Millán Puelles llegó a decir que «Carlos Llano entiende de negocios casi tanto como de filosofía».

La variedad en la forma de presentar el tema de la libertad y la amplitud de obras publicadas, imposibilita realizar aquí una síntesis de los matices de su tratamiento. Me limitaré a ofrecer unas cuantas claves que faciliten al lector detectar su alcance e importancia en el conjunto del pensamiento del autor y para ello me sirvo de la clasificación apuntada.

Arturo Picos,  el autor es profesor y director del área académica de Filosofía y Empresa en IPADE Business School.

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