La desaceleración de la economía norteamericana repunta como obstáculo para el crecimiento del país: Deloitte México

Deloitte México presentó la edición décimo quinta del Barómetro de Empresas, la encuesta que recopila y revela las expectativas y tendencias empresariales sobre el clima de negocios en nuestro país.

Los datos a septiembre del 2010 muestran que los directivos aprecian que la recuperación económica de México ha continuado. Ello se concluye basado en las respuestas acerca de la trayectoria de sus empresas en los 12 meses previos y expectativas para los siguientes 12. Las percepciones han cambiado y denotan optimismo.

En opinión de los participantes de la edición 15, la producción fue mayor en 43% que el año anterior y la rentabilidad subió en 35% de las empresas.

En el término de un año –septiembre 2009 a septiembre 2010- la evaluación promedio de los seis indicadores -salarios, capacidad productiva, producción, precios, empleo y rentabilidad- mejoró (de 50 puntos a 63 puntos). Sin embrago el optimismo hacia los siguientes 12 meses denota cautela en las previsiones manteniéndose en 73 puntos.

Consistentemente con las últimas entregas, la inflación no es una amenaza importante para la economía.

Continúan mejorando las expectativas: en septiembre únicamente 6% de los entrevistados pensaba que la inflación al cierre de 2010 estaría por arriba del 5% anual, mientras que el trimestre anterior un 13% pronosticaba ese nivel.

Los pronósticos sobre tipo de cambio hacia el siguiente año lo colocan en opinión del 50% de los participantes entre $13.01 y $13.50 pesos, manteniendo la percepción de control sobre este rubro, lo cual les permitiría continuar operando en condiciones saludables para sus organizaciones.

No obstante las percepciones sobre los avances de la situación económica, y expectativas optimistas, la encuesta de septiembre 2010 sigue exponiendo a la inseguridad (debilidad interna y estructural) como la principal amenaza para la economía nacional. Sin embargo, los resultados evidencian que el porcentaje de opiniones en este sentido ha disminuido ligeramente: 51.7 en septiembre versus 57.4 en junio.

Interesantemente, la desaceleración de la economía norteamericana, factor externo y cíclico, repunta como obstáculo para el crecimiento económico de nuestro país en opinión de los empresarios nacionales; 27.5% así lo considera, mientras que en junio sólo 20% expresaba esa preocupación.

Como en la encuesta anterior, aunque levemente, los directivos han expresado una mejoría en su percepción acerca de la eficacia del gobierno. Nuevamente, 7 de 8 aspectos –incluido Reducir la inseguridad- presentan avances por segunda ocasión consecutiva desde que inició el Barómetro de Empresas.

No obstante lo anterior, desafortunadamente, la percepción acerca de la seguridad sigue siendo muy negativa y, consecuentemente, la calificación otorgada por los ejecutivos permanece en niveles reprobatorios. Sin embargo, la calificación de este trimestre muestra un avance de 3 puntos versus los seis meses anteriores, lo que posiblemente es un reflejo de los mensajes expuestos en dicho periodo con motivo de su cuarto informe de gobierno y que comunicaron sobre el fortalecimiento económico, la revitalización de algunos sectores y la detención de importantes personajes involucrados con el narcotráfico.

Por otro lado, la apreciación favorable de los participantes en relación con la eficacia del gobierno para controlar la inflación continúa siendo el control inflacionario; en septiembre de 2010 está a sólo 1 punto (78 en la escala 0-100) de la mejor la calificación otorgada hasta la fecha en septiembre de 2007 (79).

Reforma fiscal: menos consenso

Una vez más Barómetro de Empresas se dio a la tarea de sondear temas de actualidad entre los empresarios. La encuesta décimo quinta averiguó sobre las opiniones existentes entre el empresariado sobre una reforma fiscal, lo cual reveló gran diversidad de puntos de vista.

La necesidad de ampliar la base de contribuyentes para aumentar la recaudación, reportó el mayor consenso entre los participantes; sin embargo, sorprendentemente, hay menos acuerdo en una forma elemental de lograr lo anterior: elaborar un padrón con base en un censo en los hogares y en los establecimientos formales e informales. Y, contra la que podría suponerse, la transparencia acerca del destino de los impuestos no es algo de gran importancia para 20% de los empresarios encuestados.

Destaca también una mayor coincidencia de opiniones en torno a la aplicación de un IVA generalizado con una tasa de 10%, comparado con la propuesta de que en que se establezca sólo un impuesto empresarial a las utilidades.

Importancia de algunas medidas fiscales para 2011 (porcentajes de respuestas)

Hace un año, en septiembre de 2009, la mayoría de los participantes en la encuesta (65.7%) consideraba que era totalmente necesaria una reforma fiscal. Pero en los detalles hubo mucho menos coincidencias: por ejemplo, 21.8% estaba totalmente en desacuerdo con la “aplicación del IVA generalizado en alimentos y medicinas como una forma para mejorar los ingresos tributarios” y 39.7% estaba totalmente de acuerdo. Además, sólo una minoría (13.1%) pensaba que esta aplicación era totalmente viable y, un porcentaje mayor (23.6), que era totalmente inviable.

Los resultados por décimo quinto trimestre consecutivo del Barómetro de Empresas Deloitte nos vuelven a ofrecer un panorama sobre el presente y el futuro de nuestro país en un momento de reflexión histórica: la celebración de los festejos conmemorativos con motivo del Bicentenario de la Independencia, que sin duda, para México tendría que ser un momento de meditación, de aprender del pasado. Una oportunidad para reconocer qué es lo que hicimos, qué es lo que dejamos de hacer. Qué es lo que hicimos mal y qué podemos hacer mejor. Y sobre todo, ver a futuro, como lo han hecho muchas de las empresas más importantes en nuestro país. Aquéllas que han apostado por México y se esfuerzan día con día para incrementar sus potencialidades y capacidades en un entorno de negocios, cada vez mejor.

Las opiniones los participantes nos permiten suponer importantes avances en nuestra estabilidad financiera, que ya se traducen en acciones de los empresarios para retomar el rumbo del crecimiento y el nuevo escenario de los negocios. Sin duda habrá que seguir trabajando en los factores políticos y sociales que impactan las percepciones sobre el entorno de negocios para poder tener la combinación requerida para afrontar los retos de los siguientes años.

Deloitte

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