¿De visita en el Monte?

Si te excediste en gastos durante las fiestas decembrinas y ahora piensas en recurrir al Monte de Piedad para salir bien librado de la cuesta de enero, aquí te ofrecemos algunas recomendaciones que deberías considerar antes de acudir a cualquier casa de empeño.

•Prevención. Para no arriesgarte a perder un bien que forma parte de tu patrimonio, lleva a cabo un ahorro previo para gastos inesperados. Incluso, puedes ejercer dicha actividad para atender con anticipación situaciones como el regreso a clases.

•Precio en el mercado. Antes de empeñar un artículo, revisa páginas de anuncios clasificados y compara en plazas comerciales el precio de algún objeto similar al tuyo, esto para tener un referente del dinero que mereces.

•¿Comprar o empeñar? En ocasiones, vender un artículo resulta más lucrativo que empeñarlo, por ello, con base en tu necesidad de dinero y tu capacidad de pago, analiza qué te conviene más.

•Compara. Si debes acudir a una casa de empeño, procura consultar al menos tres antes de dejar la prenda. Ello te permitirá comparar las condiciones que ofrecen, tales como la tasa de interés mensual, el sistema de refrendo, si hay comisiones, cuál es la garantía de seguridad de tu prenda en caso de dejarla. Pide que te permitan leer el contrato antes de tomar una decisión.

•Muestra la pieza a evaluar. Antes de permitir que valúen tus pertenencias, pregunta si el procedimiento implica su deterioro.

•Derecho de demasía. Es un factor fundamental para el pignorante y pocas casas de empeño lo mencionan: tu objeto será puesto a la venta si no puedes rescatarlo. Una vez que la transacción  se concrete, debes recibir un porcentaje (generalmente el 10%) sobre el precio al que se vendió. Te descontarán comisiones por avalúo y desplazamiento, pero por ley debes recibir una parte de ese dinero. Pregunta por este mecanismo a la casa de empeño a la que acudas. Si te responden que no lo manejan, será mejor que analices otras opciones.

•Huye de los coyotes. A las puertas de las casas de empeño, suele apostarse gente que te ofrece comprar tus bienes e incluso las boletas de empeño. El riesgo de negociar con ellos es que nadie los regula, así que además de obtener una cantidad menor por tus objetos, puedes ser victima de fraude. Como sea, esta operación implicaría un mayor riesgo de perder tus objetos, ya que no tendrías opción de recuperarlos.

•Consulta a Profeco. Como instancia encargada de regular a las casas de empeño, la Procuraduría Federal del Consumidor puede brindarte orientación sobre ellas y recibir tus quejas en los teléfonos: 5568 8722 (DF  y Área Metropolitana) y 01800 468 8722 (interior del país, lada sin costo).

Si ya has analizado las recomendaciones anteriores y aún piensas en empeñar tus bienes, toma en cuenta seis factores que al atenderte, deben cumplir las instituciones dedicadas a este tipo de préstamos:

1. Brindarte un trato amable, respetuoso y profesional.

2. Manejar un contrato simple, claro y entendible.

3. Devolverte la prenda como la entregaste.

4. Debe ser un perito experto quien haga, con justicia, el avalúo.

5. Ofrecer las tasas de interés más bajas del mercado.

6. Deben respetar el Derecho de Demasía como una forma de recuperación, en caso de pierdas tus bienes.

!TEN CUIDADO¡ En la práctica, algunos aspectos básicos de estos derechos no se cumplen.

Finalmente, considera que las casas de empeño, como el Monte de Piedad, sólo reciben en prenda los siguientes objetos:

• Alhajas.

• Brillantes.

• Monedas.

• Relojes.

• Línea blanca (refrigeradores, estufas, centros de lavado, entre otros).

• Equipo de cómputo (Laptops, PC’s, Mac’s).

• Cristalería, porcelana, esculturas -mármol, alabastro o bronce-, pinturas.

• Electrónica (Cámaras digitales y de video, TV’s, DVD’s, reproductores – CD’s, MP3, Ipod’s, Itouch’s-, modulares, minicomponentes, etc.).

• Géneros (Sábanas, edredones, cortes de tela).

• Plumas, encendedores.

• Herramienta en general.

• Automóviles.

• Motocicletas

Karina Hernández Barrera

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