Propiedad Intelectual: Retos y soluciones

La propiedad intelectual se ha convertido en un eje fundamental para impulsar el desarrollo económico y tecnológico de un país, tan es así que las estrategias de innovación de las empresas han tenido que ajustarse a los cambios ocurridos en la economía mundial. No obstante que la premisa sigue siendo la protección de la propiedad intelectual para incrementar la competitividad e inyectarle dinamismo a la economía.

El panorama actual ha impulsado el análisis de nuevos indicadores, enfocando los esfuerzos principalmente a la industria de las Tecnologías de Información y Comunicación por considerarse un sector estratégico en el crecimiento, de hecho la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha destacado que sus países miembros se han convertido en economías de servicios basadas en el conocimiento donde la inversión en activos inmateriales es de igual importancia que la inversión en maquinaria, equipos y edificios.

Las empresas consideran los activos intangibles, incluyendo los intelectuales, como factores estratégicos en la creación de valor. Lo cierto, es que no sólo las empresas han notado la importancia de este tipo de activos; para ejemplificar podemos decir que, las aplicaciones de software se han convertido en un objetivo de ataque tanto para los hackers como para las personas dedicadas a la piratería, puesto que contienen un alto valor agregado compuesto por innovaciones tecnológicas y una concentración de información de la empresa que tenga instaladas dichas aplicaciones.

El vertiginoso perfeccionamiento tecnológico ha implicado un desafío para los desarrolladores, quienes deben mantener vigentes sus aplicaciones, realizando modificaciones a la medida de cada uno de sus clientes, o bien, asegurar estándares para un mercado más general. Partiendo de ello, la protección del código de las aplicaciones se ha convertido en una prioridad, debido a que merma las ganancias de la industria, además de vulnerar la seguridad de las organizaciones.

Cuando alguien logra visualizar la estructura la aplicación, la manipulación se potencializa, posibilitando incluso la ingeniería inversa y el robo abierto del software, causando pérdidas económicas e implicando afectación en los costos. Tan sólo en México, según datos de Business Software Alliance (BSA) las pérdidas económicas por piratería de software durante 2010 fueron de mil millones 199 mil dólares.

La derrama económica  implicada en la desatención a la Propiedad Intelectual, puede evitarse a través de la implementación de soluciones que brinden sofisticadas gestiones de licenciamiento, con una administración centralizada que implique una interfaz simple y una infraestructura flexible y escalable. Con este tipo de acciones se maximiza la rentabilidad y satisfacción del usuario final, además de adaptar las aplicaciones a los mercados en evolución.

En su informe BSA señala que durante el año pasado el valor comercial de la piratería aumentó 14% que traducido números absolutos es igual a 59 billones de dólares. Y señala que el mayor respaldo al aumento de valor se encuentra en los países considerados como economías emergentes, quienes registran un acelerado aumento en el mercado de las PC’s.

De los 116 países estudiados, la mitad tenía índices de piratería de 62% o más, y dos tercios tenían por lo menos un programa de software pirateado, por cada uno instalado legalmente. Si consideramos que el desarrollo de software es la mayor industria mundial de derechos de autor, tenemos entonces que, la violación de licencias de usuario final, así como las operaciones de falsificación y la piratería en internet siguen vigentes.

Los países en dónde más abunda la piratería, no son necesariamente los que agregan más valor a este tipo de productos, sino justamente en loa países que intentan erradicar el problema, siendo así Estados Unidos el país en dónde más valor comercial tiene el software pirateado, en esta lista México ocupa el número 12, después de Japón e Indonesia.

Los esfuerzos para erradicar la piratería no se hacen esperar y van desde estudios académicos para detectar índices y causas de la piratería hasta acciones legales contra las personas que realicen, distribuyan y comercialicen software ilegal; sin embargo, el camino es largo BSA detectó que el 59% de las computadoras empleadas en las pequeñas y medianas empresas, que recordemos son más del 95% en México, usan software apócrifo, pese a que la mayoría de los usuarios considera que usar software legal es más seguro y trae mayores beneficios.

Aunado a lo anterior, las pérdidas económicas y riesgos de robo de información no sólo suceden en el ámbito empresarial, sino también a nivel nacional, debido a que al no tener incentivos ni garantías para la protección de la Propiedad Intelectual, el número de patentes a nivel nacional se minimiza de tal forma que México se convierte en importador de nuevas tecnologías pero no en creador. Tan sólo de 2007 a 2010 el lugar de México en el ranking de Propiedad Intelectual ha sido descendente.

Si bien es cierto que hay múltiples factores que han propiciado este desplazamiento, también lo es el hecho de que la falta de un marco regulatorio fuerte y la deficiente cultura empresarial, propician una inversión decadente. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ha detectado que  existe una correlación positiva entre la inversión en investigación y desarrollo y el crecimiento del Producto Interno Bruto.

Hasta hace una década México era el principal exportador de manufacturas a Estados Unidos, lugar que le permitía incrementar sus ingresos y elevar su PIB, sin embargo, con la entrada de China a la OMC, México se vio desplazado.

Especialistas consideran que esto agudizó el estancamiento del país y recomiendan incrementar su competitividad a través de la innovación incentivada a través de los sistemas de propiedad intelectual. Si México aumentara sus registros de Propiedad Intelectual en 10% habría un incremento en el PIB de 0.47% y el desempleo disminuiría en 1.6%, según un estudio de Competitive Intelligence Unit.

La búsqueda de alternativas que protejan la propiedad intelectual debe ser meticulosa, pues además de respaldar el trabajo individual, debe garantizar la seguridad de la información de los usuarios. El crecimiento en la inversión de tecnologías de información ha permitido que los servicios de la industria de software en México hayan crecido favorablemente.

El desarrollo de nuevas aplicaciones que satisfagan las necesidades del mercado ha implicado el uso de herramientas tecnológicas de origen nacional y su refinamiento, pudiendo competir con grandes compañías extranjeras ofreciendo mayores beneficios y menores costos. La consultora IDC ha pronosticado un incremento del 7% en el mercado de TI en el país.

El valor del mercado de software creció en 12% durante el año pasado, ascendiendo a 1,546.14 millones de dólares, por lo que las expectativas este año son mayores, considerando que 2011 es prometedor en la rama de desarrollo de aplicaciones móviles. Atender las amenazas venideras en el sector, implicará además de blindar la industria propiciar su crecimiento y consolidación. SafeNet considera que reconocer y ejecutar las soluciones adecuadas favorece al fabricante de software empaquetado, a proveedores e integradores y a desarrolladores de software, sin importar su tamaño y por eso ha lazado al mercado cuatro soluciones que se adecuan a las necesidades del negocio, impulsando su desarrollo y contribuyendo así al crecimiento económico del país.

Por Mauricio Hernández, especialista en las soluciones de protección y licenciamiento: Sentinel, Sentinel HASP y Sentinel Cloud de la Compañía SafeNet Incorporated para Latino América.

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