Se podrían evitar 2.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono al medio ambiente

Un nuevo estudio sobre el impacto de los sistemas de desperdicios de comida revela que arrojar la basura orgánica en el fregadero es una mejor opción ambiental que los tiraderos de basura para reducir el potencial del calentamiento global. Además, tirar los desperdicios de comida en un triturador de desperdicios de comida en vez de utilizar operaciones de compostaje comerciales ofrece ventajas de ahorro de energía.

El estudio, una Evaluación del Ciclo de Vida (Life Cycle Assessment, LCA) revisada por colegas y encargada por InSinkErator, descubrió que arrojar las sobras de comidas en el basurero doméstico y enviarlas a tiraderos de basura produce aproximadamente dos veces la cantidad de potencial de calentamiento global que procesar restos de alimentos mediante trituradores de desperdicios de comida instalados en el fregadero de la cocina y enviados a instalaciones de tratamiento de aguas residuales.

La razón es la siguiente: Cuando los desperdicios de comida se tiran en el basurero doméstico, ocurre una serie de acciones perjudiciales a nivel ambiental, todas con un impacto negativo para el medioambiente. En primer lugar, existe una gran cantidad de bolsas de basura que no son biodegradables y que cada uno de nosotros aporta a la basura semanalmente.

Luego, los camiones de basura alimentados por combustible diesel emiten varios contaminantes de aire mientras transportan alimentos y otros desperdicios a los tiraderos de basura. Además de producir olores horribles y atraer insectos, roedores y bacterias perjudiciales, los alimentos en descomposición en tiraderos de basura generan metano, un gas invernadero perjudicial para el medioambiente que es al menos 21 veces más potente que el dióxido de carbono. Los alimentos en estado de putrefacción también contribuyen al lixiviado, un residuo líquido ácido que puede filtrarse y contaminar el agua subterránea.

“Para contextualizar los resultados de este estudio, una comunidad de 30.000 hogares podría evitar el equivalente de más de 2.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono si la mayor parte de sus restos de alimentos pasaran por un triturador de desperdicios de comida hacia una instalación de tratamiento de aguas residuales en vez de enviarlas a un tiradero de basura”, declaró Juan Carlos Martin, gerente de Ventas y Comercialización en América Latina de InSinkErator. “Es igual que eliminar 4,6 millones de millas de tráfico de automóviles”.

El estudio también destaca el potencial de generar energía renovable al utilizar trituradores. Las instalaciones de tratamiento de agua residual que están equipadas con digestores anaeróbicos, como los que prestan servicios en docenas de ciudades de Estados Unidos y Europa, pueden extraer energía de desperdicios de comida pulverizados para generar calor y potencia. Los biosólidos restantes pueden luego convertirse en productos de fertilización.

El estudio se realizó en Estados Unidos bajo protocolos estrictos y analizó cuatro sistemas principales para controlar los desperdicios de comida: tratamiento de agua residual, tiraderos de basura, incineración y compostaje comercial avanzado. Los descubrimientos clave incluyen:

–    El sistema de envío desperdicios de comida a plantas de tratamiento avanzado puede requerir menos energía que el tiradero de basura, la incineración y el compostaje comercial, y también puede generar energía. Esto incluye el impacto ambiental de la fabricación, la distribución, el uso y la vida útil de los mismos trituradores de desperdicios de comida.

–    Cuando el desperdicio de comida se procesa a través de una planta de tratamiento de aguas residuales equipada con digestión anaeróbica y cogeneración, puede producirse una reducción del potencial del calentamiento global, incluso menos que las instalaciones centralizadas de compostaje.

“Los trituradores de desperdicios de comida juegan un rol fundamental en el control ecológicamente responsable de restos de alimentos”, añadió Martin. “Reducen la cantidad de los desperdicios que genera la familia mexicana promedio en un 42 por ciento, lo que significa que un hogar que por lo general genera un promedio de cinco bolsas de basura por semana puede reducir esa cantidad a solamente tres bolsas de basura al instalar y utilizar un triturador de desperdicios de comida en su cocina. Los trituradores utilizan solo aproximadamente 1 por ciento o menos del consumo de agua total de un hogar y cuestan en promedio 4 a 5 pesos por año en lo que respecta al consumo eléctrico”.

“Entender los impactos ambientales de los diferentes métodos de eliminación de desperdicios de comida permite que los consumidores hagan elecciones responsables para el medioambiente”, expresó Martin.
La información sobre el nuevo estudio y la historia medioambiental de InSinkErator está disponible en: http://pressroom.insinkerator.com.mx.

Redacción

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