Estrategia para América Latina: barato y atractivo, nos sigue gustando el peso MXN

En las últimas semanas, los mercados de divisas experimentaron cambios que vale la pena analizar. Estos cambios han tenido una clara víctima en América Latina: el peso MXN. Sin embargo, nuestra opinión fundamental no ha cambiado. Pensamos que el peso MXN es la divisa más atractiva en América Latina, no sólo contra sus compañeros, pero también de entre las divisas esenciales de financiamiento.


Entonces, ¿qué ha pasado últimamente en el mercado de divisas? Básicamente, ha habido dos cambios graduales pero relacionados en la colocación de carteras desde la primera semana de febrero. El primero tiene que ver con que los inversionistas cambiaron de divisas de financiamiento, moviéndose del euro EUR y el franco suizo CHF al yen japonés JPY. El segundo tiene que ver con un cambio en el riesgo de la divisa de elección, ya que algunas divisas del G10 y de Mercados Emergentes que fueron las favoritas en enero (dólar australiano AUD, peso mexicano MXN y dólar singapurense SGD), fueron reemplazadas por divisas europeas con estatus beta alto vinculadas al petróleo (corona noruega NOK, rublo ruso RUB).

Y el Óscar va para… el peso MXN

En este contexto, observamos dos cambios básicos en las carteras. Desde la perspectiva de financiamiento, hubo un claro movimiento de posiciones cortas en el EUR y CHF hacia JPY. Este cambio en financiamiento se basó en la remoción del riesgo de cola debido a algún tipo de solución del drama griego; las expectativas de un resultado positivo de las Operaciones Repo a Largo Plazo II, serán positivas para el riesgo y por lo tanto, EUR neto corto bullish. El incremento en los precios del petróleo, que es claramente negativo para el JPY y normalmente es bueno para el EUR, ha tenido un efecto también. Sin embargo, los argumentos de PPP (el petróleo se cotiza en dólares USD) y la diversificación de la cartera hacia el EUR de las ganancias ToT, son bastante debatibles.

El tema del petróleo con la mejoría en el estado de ánimo en cuanto a la crisis de deuda europea también contribuyó a un cambio en las carteras en cuanto a las posiciones largas. Los inversionistas se movieron hacia las divisas europeas vinculadas con el petróleo, particularmente el NOK y el RUB, desplazándose de los altos betas más poblados que se desempeñaron en enero basándose en la recuperación de Estados Unidos (en términos absolutos y en relación con Europa). El peso MXN fue el sospechoso habitual en América Latina. A pesar de que México es un exportador neto de petróleo crudo, las ganancias ToT no son considerables por que México también importa petróleo refinado; y los precios altos del petróleo también afectan al crecimiento de Estados Unidos, lo que afecta de manera negativa a la economía mexicana.

Esto explica por qué otras divisas con estatus beta alto como el real brasileño BRL o el peso chileno CLP no han sufrido tanto últimamente. Simplemente, el posicionamiento estuvo menos poblado ahí. En el BRL, el riesgo de intervención está previniendo que los inversionistas caigan en la tentación de un financiamiento atractivo. Otras divisas relacionadas al petróleo como el peso colombiano COP se han desempeñado mejor que sus compañeros.

Aunque todavía es muy temprano para determinar qué tan lejos llegará la situación en el Medio Oriente, y por lo tanto la permanencia del incremento en los precios del petróleo, pensamos que los fundamentales permanecen favorables para la región en general, y para la economía mexicana en particular. Como resultado, aún nos gustan en opciones de formato corto los pares CAD/MXN y EUR/MXN (GEMs Strategy: Get real). Para el par EUR/MXN nos gusta aprovechar la ventaja de la fuerte liquidación de la volatilidad implícita (en relación con los risk reversals) mediante la recomendación de spreads de venta 1×2. Una posición corta en el par BRL/MXN aun tiene sentido como una jugada a mediano plazo, como también lo tiene una posición larga en MXN/COP. Sin embargo, como el COP es una cobertura natural para los incrementos en los precios del petróleo, el CLR aparece como una divisa atractiva de financiamiento.

Claudio Irigoyen, estratega de Renta Fija para América Latina Merril Lynch
Carlos Capistrán, economista en jefe para México Merril Lynch

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