Cómo cuidar y limpiar un mouse inalámbrico

El mouse es uno de nuestros principales compañeros cuando estamos trabajando, o simplemente navegando en nuestra computadora. Por ello, en esta ocasión hablaremos sobre su cuidado y los pasos para limpiarlo.

¿Qué necesitas?: un paño y un kit de limpiadores especializados: aire comprimido, limpiador para computadoras y espuma limpiadora. Te recomendamos buscar los que, además de su especialización, sean amigables con el medio ambiente.

Tu mouse

Para empezar, apágalo y quítale las baterías.

Vamos ahora con la cubierta y la base: utiliza un limpiador para computadoras o espuma limpiadora, aplica sobre un paño y pásalo sobre ellos; el scroll debes limpiarlo pasando el paño y cuidando que el líquido no pase al interior. Para esto, debes asegurarte de que el paño esté solamente húmedo y no mojado, ya que el líquido  podría dañar los componentes internos, como el sensor.

Pon atención especial en las superficies de contacto del mouse (las partes que tocan las superficies donde lo desplazamos) ya que tienden a acumular polvo y pelusas, que aumentan la fricción y reducen el desempeño del mouse.

Para la limpieza del sensor, pasa delicadamente el paño ligeramente humedecido en agua natural, ya que el uso de espuma u otras sustancias pueden desgastar la superficie reflejante del sensor y reducir su vida útil. Después del paño húmedo, pasa uno seco.

En cuanto al receptor, el paño húmedo debe pasarse sólo en la parte plástica para evitar residuos de humedad en el conector USB; ésta debe limpiarse con aire comprimido.

No solamente debes limpiar tu mouse sino también la superficie donde lo utilizas, ya que influye en gran medida sobre su desempeño. Límpiala de acuerdo con sus características; si usas un mouse pad, también debes limpiarlo.

Uso de las baterías

Debes saber que las baterías incluidas en la mayoría de los modelos son solamente para que compruebes su funcionamiento al momento de comprarlos, pero es recomendable cambiarlas por unas nuevas. No mezcles baterías nuevas con usadas, ya que esto reduce la vida útil de ambas.

Si no vas a utilizar tu mouse por un tiempo prolongado (digamos, más de dos meses) es importante que quites las baterías para, además de evitar que se descarguen generando una corriente aún cuando esté apagado, evitar el efecto de sulfatación durante el que la batería se descompone perdiendo sus elementos químicos y los derrama sobre el dispositivo, causando daños irreversibles.

Cuidados

•         En la medida de lo posible, evita derramar líquidos y golpes fuertes o caídas fuertes.

•         Mantenlo lejos de tierra y polvo.

•         Siempre guarda el receptor junto con el mouse para evitar extraviarlo.

Que hacer si…

El mouse no funciona en absoluto:

•         Asegúrate de que el receptor está bien conectado al puerto USB.

•         Asegúrate que tu computadora está trabajando adecuadamente.

•         Cambia de puerto USB.

•         Verifica que el mouse está encendido y las baterías están colocadas correctamente.

El mouse no funciona apropiadamente:

•         Dependiendo del modelo de tu mouse, podría no funcionar en ciertas superficies especialmente en las pulidas o en las reflejantes. En este caso, cambia de superficie o utiliza un tapete.

•         Cuando las baterías están por terminarse pueden experimentarse movimientos erráticos del puntero. Se recomienda disminuir la distancia entre el mouse y el receptor. Si el problema persiste, cambia las baterías.

•         Puede tratarse de algún otro electrónico que esté trabajando en la misma frecuencia que tu mouse, y así, causar interferencia. Bastará con poner una mayor distancia entre ellos.

Redacción

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