Empoderamiento y equidad, el motor del progreso

Empoderamiento se refiere al proceso por el cual las personas aumentan su fortaleza espiritual, política, social o económica de los individuos y las comunidades para impulsar cambios positivos de las situaciones en que viven.

Para obtener este empoderamiento los grupos más vulnerables han tenido que unirse e impulsar el crecimiento del mismo, la finalidad es  crecer de manera constante y a través de las generaciones siguientes.

Sin embargo, a pesar de los progresos conseguidos, las mujeres siguen enfrentándose a la discriminación, la marginalización y la exclusión a pesar de que la igualdad entre hombres y mujeres aparece como un precepto universal reconocido internacionalmente, como un derecho humano fundamental e inviolable.

Con la colaboración de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y las Naciones Unidas, las empresas líderes intentan aplicar normas internacionales a favor de los derechos de los individuos, todo mediante la implementación de sus programas y de sus políticas específicamente diseñadas para promover la igualdad entre los todos los miembros de la organización sin importar su género.

Los éxitos alcanzados derivados de  la integración de principios y acciones a favor de la responsabilidad empresarial, la diversidad y la inclusión, la participación plena de las mujeres en el sector privado – desde el puesto de Director Ejecutivo a la plantilla industrial y la cadena de suministros – sigue siendo una utopía. Los estudios recientes indican que la diversidad de género puede ayudar a las empresas a demostrar que la conciliación entre los intereses individuales y los colectivos es posible. UNIFEM, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y otros organismos de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial apoyan estas conclusiones.

Además, los gobiernos también reconocen que la integración de las mujeres constituye un motor del desarrollo y que debemos movernos rápidamente,  en dirección  a  la igualdad de género si queremos tener una oportunidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para respetar los planes nacionales económicos.

Basándose en prácticas empresariales de la vida real, se tiene como fin ayudar a las empresas a modificar sus actuales políticas y acciones  o a crear unas nuevas, llegado el caso para dar autonomía a las mujeres.

No cabe duda de que en este mundo cada vez más globalizado e interconectado, la clave del éxito reside en la utilización de todos los recursos sociales y económicos.

Adriana Maass

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