La sucesión del poder en el negocio familiar

La permanencia y el éxito de la empresa familiar dependen en gran medida del buen manejo de la relación personal que logre el “equipo familia”. Es decir, que se lleven a cabo distinciones claras sobre los diferentes roles que se desempeñan y entre los objetivos y necesidades de cada uno de los sistemas familia y empresa. Una familia bien organizada y unida, fortalece a la empresa.

La necesidad de que el fundador del negocio se retire en el momento apropiado y por cualesquiera que sean las razones, es algo que no forma parte de los asuntos prioritarios dentro de la empresa familiar.

No contar con un Plan de Sucesión, se considera como un factor de gran relevancia en la desaparición de empresas familiares. Cuando sí sucede, es decir, cuando el fundador con tiempo suficiente antes de su retiro elabora un Plan de Sucesión, cimentará las bases acerca de la forma de manejar el negocio en adelante.

El Plan de Sucesión debe quedar por escrito y especificar no solo quién o quiénes quedarán al frente del negocio sino también plantear de forma transparente y a largo plazo, las reglas necesarias para llevar a cabo -en su momento- el nombramiento de los miembros de la familia que recibirán ese poder de toma de decisiones en la empresa y para la propia familia.

Si se quiere tener un Plan de Sucesión de éxito, el fundador deberá plantear y responder las siguientes preguntas:

¿Sabemos ejercer el poder dentro de la empresa familiar?

¿Ya se enseñó a algún miembro de la familia a ejercer el poder?

¿Ya dejamos ejercer el poder a algún(os) miembros de la familia?

En el Plan de Sucesión se deben establecer reglas claras para todos los miembros de la familia empresaria: quiénes ejercerán el poder en el ámbito familiar, de la empresa y de la propiedad o patrimonio de la familia, definiendo las características de las personas que podrán ejercer ese poder. Es decir, qué perfil académico debe cumplir el sucesor(es), por cuánto tiempo lo debe ejercer, que sea miembro de la familia o no, qué metas debe cumplir, qué edad mínima debe tener, qué antigüedad debe tener en la empresa y todas aquellas que el fundador desee establecer para trasladar ese poder de una generación a otra y que la empresa familiar pueda fortalecer su supervivencia, competitividad y crecimiento.

A través del Plan de Sucesión, el fundador de la empresa familiar puede, entre otras cosas:

Delimitar el acceso de los miembros de la familia a la empresa

Establecer los puestos de responsabilidad tanto en la gestión como en el gobierno de la misma

Definir las políticas de dividendos y la política de financiación en relación con los miembros de la familia

Regular la trasmisión de las acciones

Definir a los interlocutores a nivel del grupo familiar con los gestores de la empresa

Determinar la información a suministrar a los grupos familiares

Crear la asamblea y el consejo familiar

En general prever la sucesión del poder para siguientes generaciones

Establecer los límites de funciones, atribuciones, obligaciones y derechos de la familia-empleada.

 

Lic. Ignacio Moreno Delgado

Coordinación de Vinculación – Negocios Familiares, Universidad La Salle

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