Claves para abrir tu propio despacho

Existe una gran variedad de despachos independientes según el tipo de actividad que desarrolle el profesionista, lo que la mayoría tienen en común es que se trata de una organización con potencial de crecimiento y  ejerce  una o varias actividades profesionales que podrán ser desarrolladas directa o indirectamente, todo con la finalidad de proporcionar determinados servicios especializados a clientes o usuarios.

Para abrir tu propia oficina, según los expertos  de la incubadora de la UNAM debes tener en cuenta las siguientes interrogantes:

¿Qué te motivó para poner en marcha tu empresa?

¿Conocías previamente el sector?

¿Cuál era tu situación de partida (académica y/o profesional) cuando decidiste crear tu empresa?

¿Recurriste a algún servicio de apoyo y/o asesoramiento para emprendedores?

A la hora de plantearse la posibilidad de crear una empresa, todos los emprendedores han de responder a una pregunta clave:

¿Cómo voy a financiar mi proyecto? ¿Cómo afrontaste esta importante faceta de la puesta en marcha de tu empresa?

Todo esto con la visión de que se convierta en algo rentable y a partir de estas respuestas  se puede hacer la planeación de la administración del negocio y como base está fijar los precios, pues de eso dependen los ingresos que harán que el negocio esté en números negros y haya ganancias.

Entonces para fijar los precios, lo básico es tomar en cuenta, el costo de producción que son aquellos que desembolsos causados por la prestación del servicio: Sueldos y salarios del personal, materias primas, servicios públicos relacionados con el proceso productivo, arrendamiento oficina, gastos de capacitación, etc.

La demanda del mercadodel servicio y el margen de beneficio deseado por el dueño del negocio, también son un factor determinante.

De a cuerdo Enrique Gómez Gordillo, Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Anáhuac con especialidad en Mercadotecnia y Ventas. El precio es un factor de diferenciación en cualquier empresa, sobre todo en una empresa de servicios.

Así tenemos que hay tres formas de fijar el precio y de administrar el negocio:

Precio Basado en la Capacidad de Atención. Este precio se fija de acuerdo con la capacidad real que tiene la empresa de atender a un número limitado de clientes. Por ejemplo, una empresa tiene capacidad de atender adecuadamente a 75 clientes con el personal y el equipo existentes. Si desean facturar 150 mil pesos mensuales, entonces cada cliente debe aportar 2,000 pesos al mes. Por supuesto, los costos deben controlarse al máximo para que se generen utilidades adecuadamente.

Precio Basado en Ingresos Deseados. Siguiendo con el ejemplo anterior, pensemos que la dirección de esta empresa desea obtener un ingreso mínimo de 300 mil pesos mensuales, sin incrementar el número de clientes.

En este caso, al haber un máximo de 75 clientes posibles, el ingreso promedio por cliente será de 4000 pesos mensuales. Un costo alto por lo que este nivel de ingresos demanda un cambio de estrategia de ventas.

Precio Basado en el Tipo de Cliente. Probablemente este estilo de fijación de precio sea el menos utilizado, pues requiere de una mayor especialización en el servicio que se entrega. A cambio, es probablemente sea la estrategia más rentable a largo plazo.

Si seguimos con nuestro ejemplo, ahora la empresa está buscando un tipo especial de cliente que tiene menos resistencia a los precios altos.

Por ejemplo, puede concentrarse en atender a clientes de zonas residenciales de gran lujo o convertirse en especialista en dar mantenimiento a jardines de clubes deportivos o campos del golf.

La diferencia con los dos primeros ejemplos es que en esta versión, primero se identifican a los clientes y después se diseña un servicio específico para atender las necesidades y deseos de este mercado objetivo.
Adriana Maass

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