Sea un Pequeño Empresario responsable fiscal y financieramente

Éticamente, a cada ser humano desde su esencia personal y social se le invita a obrar con bien, buscando siempre el logro de sus objetivos, alcanzando metas y planteándose nuevas, a buscar la perfección en cada cosa que realiza y sobre todo a encontrar la trascendencia.

Las PyMES no son la excepción, desde el punto de vista ético están invitadas a realizar las cosas eficaz y eficientemente, siempre buscando el bienestar social  y el servicio comunitario.

Así, desde tiempos remotos, el Estado ha procurado incluir en las actividades de recaudación y financieras,  a cada una de las personas emprendedoras, ya sea a través de mecanismos fe control o invitándolos en conciencia ética a participar en pro del beneficio nacional social.

Es así como surge la necesidad de que cada mexicano, sea una pieza clave y fundamental en las contribuciones, es decir esquemas de cooperación económico, dirigidas por el Estado que permiten la subsistencia, el desarrollo y el crecimiento nacional.

Los pequeños contribuyentes son personas que por su capacidad de trabajo, sus ganancias y su organización, no son susceptibles de crear grandes departamentos funcionales que controlen sus operaciones, pues la mayoría de estos se dedican a la compra y venta de bienes y servicios, carecen de conocimientos técnicos y especializados y que su fin primordial es su subsistencia social como célula personal o familiar.

La Ley de contribuciones de nuestro país, conocido como Código Fiscal de la Federación, impone un régimen sencillo para realizar sus esquemas de pagos de impuestos, y también ofrece grandes facilidades para realizarlos.

Los ingresos y egresos, se contabilizan a manera genérica, solo para establecer un “promedio” de las ventas mensuales que estos realizan.
El Estado es el encargado de llenar los formatos de inscripción en apoyo a las labores recaudatorias, a través de las Tesorerías de los Estados.
Cuando se realiza el trámite el Pequeño Contribuyente no tiene la obligación de presentar ningún documento fiscal que ampare las ventas o compras de mercancías, sino simplemente declarar de manera sincera la cantidad de ingresos percibidos en el mes.
Los ingresos declarados, se multiplican por dos y se busca en las tablas proporcionadas cada año para este régimen tributario.
Es preciso determinar si lo que ofrecemos, declara IVA.
El pago queda establecido como una contribución fija, independientemente del comportamiento de las ventas el resto del año.
Los pagos pueden realizarse a manera bimestral o bien anual si así se prefiere, evitando las molestas filas.
En ningún caso es preciso contratar un contador.

Uno de los grandes miedos de este tipo de régimen, nace de la carencia de conocimientos especializados y técnicos que permitan comprender que el régimen de pequeño contribuyente, es un acto de buena fe y se presume el cumplimiento de cooperación que se establece en la Constitución.

Un Pequeño Contribuyente, debe de trabajar siempre para lograr su subsistencia y su desarrollo de manera armónica, pacifica, sin miedo y amenaza, es su derecho que el estado le proporcione a las personas preparadas en estos asuntos de manera gratuita y amable.

Por otra parte la parte financiera de un pequeño contribuyente, es diferente a todas las demás puesto al no tener la obligación de llevar ningún registro contable, es necesario, que cada gasto que se realice vaya pensado en beneficio del negocio, no puede permitirse el gasto desmesurado o innecesario, puesto que supone poner en riesgo su patrimonio.

Es recomendable que los pequeños contribuyentes, asistan a charlas, cursos o talleres que se encarguen de motivarlos, orientarlos e impulsarlos a que su negocio crezca y que se vuelva algo rentable y a largo plazo pueda ser un negocio que crezca lo suficiente para pasar a otro tipo de régimen fiscal.

En cambio el régimen conocido como Intermedio, supone un mayor control de los recursos financieros, lo que nos permite de una manera mas ordenada y planeada, realizar los gastos requeridos y trabajar por lograr los ingresos necesarios para nuestra subsistencia. De ello platicaremos en la siguiente entrega.

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