De proyecto escolar a empresa

proyecto escolar-empresarialLa ambición de ganar dinero y prestigio es especialmente intensa cuando somos estudiantes. Eso significa independencia y éxito, nada despreciable cuando se tiene una larga vida profesional por delante.

En la actualidad, cada vez más universidades ofrecen asignaturas o incluso carreras profesionales relacionadas con la creación de nuevos negocios o bien, incorporan dentro de sus servicios una incubadora de empresas cuyo propósito generalmente, es asesorar y acompañar a los emprendedores universitarios en el desarrollo de su idea de negocio.

Los estudiantes que generan ideas de negocio y que quieren ejecutarlas tienen dos retos principales. El primero es saber cómo pueden validar si esa idea de negocio puede tener éxito y si es viable desarrollarla. El segundo, es continuar con la carrera universitaria pues es un elemento primordial para su desarrollo profesional.

Si eres estudiante universitario y tienes una idea de negocio, no lo dudes y busca apoyo para validar si es viable y si puede efectivamente convertirse en un negocio rentable. Aquí algunas recomendaciones para ello:

-Identifica si puedes tener socios. Para seleccionarlos, debes considerar que deben complementarte, deben realizar aportaciones en trabajo y en otro tipo de recursos. Sin importar si son tus amigos o no, los acuerdos deben ser muy claros desde el principio.

-Cuida la confidencialidad del proyecto. Esto puedes hacerlo a través de acuerdos de confidencialidad escritos entre los socios y los consultores del proyecto de negocio.

-Considera que es necesario dedicarle tiempo a un proyecto de negocio, por lo que tu esfuerzo y atención tendrán que multiplicarse para desarrollarlo al mismo tiempo que avanzas con tu carrera universitaria.

-Identifica si tu universidad cuenta con los servicios de una incubadora de negocios. La incubadora puede pertenecer a la universidad o puede ubicarse en otro lugar y estar vinculada con la universidad.

-Identifica a los consultores que realmente aporten valor a tu proyecto de negocio. Tener consultores de calidad, es parte de la responsabilidad de la incubadora.

-Solicita a la incubadora apoyo en las áreas básicas de consultoría y asesoría para nuevas empresas: fiscal, contabilidad, aspectos legales en temas mercantiles, finanzas, entre otros. No olvides consultar a un experto en propiedad intelectual y a un técnico que te ayude a analizar el estado de la técnica si vas a desarrollar una tecnología.

-Identifica cuáles son tus fuentes de financiamiento inmediato y de mediano plazo y revisa cuáles son los requisitos que establecen para acceder a los recursos.

-Sobre todo, no claudiques. Emprender trae riesgos y también satisfacciones. De cada proyecto que no funciona como se espera, siempre se aprende algo y te vuelve más hábil para desarrollar el siguiente negocio. Todo emprendedor exitoso siempre tiene historias difíciles de las cuales ha aprendido y capitalizado experiencias.

Dra. Alejandra Herrera M.

Sendatek, Asesores en Innovación

Tal vez también te interese

Incubadora de Empresas o Aceleradora de Negocios

Deja un comentario