La decisión extrema que puede salvar a tu empresa familiar

negocio familiarLas empresas familiares representan parte importante de la economía nacional, aproximadamente 90% de las compañías en México y 37% de ellas tienen más de 500 empleados. 

Muchas veces, la falta de educación financiera en estas empresas, lleva a los dueños desconocer el valor de la compañía. Es común que se asigne a los hijos o sucesores puestos y salarios elevados aunque no correspondan a la realidad financiera de la empresa, lo que puede “sangrar” un negocio lucrativo.

En esa situación se encontraba Muebles Montaño: empresa fundada por Carlos Montaño, padre de 5 hijos varones que conforme tuvieron edad fueron incorporándose a la compañía. Cuando los hijos empezaron a trabajar, ninguno de ellos tenía formación universitaria ya que iban aprendiendo en el negocio y el trabajo los absorbía tanto que no tenían tiempo de asistir a la universidad, cayendo en un peligroso círculo vicioso.

En el 2005, el Sr. Montaño murió, dejando a sus hijos de entre 22 y 30 años a cargo. La falta de una cabeza fue evidente: todos los hermanos se consideraban aptos para asumir la dirección y los pleitos por asumir la responsabilidad se hicieron presentes. La producción y las ventas se vieron afectadas y los siguientes 3 años fueron muy duros para la empresa.

A inicios del 2008, los hermanos se reunieron a hablar y tomaron una decisión drástica que cambiaría el futuro de la compañía: contratar a 3 directores externos; uno para las cuestiones comerciales, otro para la operación y un director general.

“El ejemplo de una familia que decide dejar de lado el orgullo buscando un mayor bienestar a largo plazo”

Esto representó que una cantidad significativa se iría en los sueldos de estos externos, mientras los hermanos recibían un salario menor como empleados, con responsabilidades acorde. Sin embargo, los pleitos terminaron y la productividad y ventas mejoraron rápidamente.

Los hermanos, sin la presión de una empresa sobre sus hombros, regresaron a la universidad y poco a poco han concluido sus estudios, tomando participación cada vez más activa en la dirección de la empresa.

Este ejemplo se presenta como un caso excepcional de una familia que decide dejar de lado el orgullo buscando un mayor bienestar a largo plazo. 

Nota: Todos los nombres utilizados en este artículo se cambiaron a petición de la familia, pero toda la situación planteada es verídica.

Si necesitas asesoría o información sobre este tema escríbeme: eila@winking.mx o contactarme en Twitter @EilaZalles.

¡Éxito y suerte!

Eila Zalles

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