La procrastinación: tu mayor enemigo

pendientes“Aplazar una cosa fácil hace que sea difícil. Aplazar una cosa difícil la hace imposible.” George Claude Lorimer

Procrastinar significa dejar de hacer lo que tienes que hacer, retrasar voluntariamente una actividad necesaria hasta que se vuelve indispensable llevarla a cabo y entonces se convierte en un problema.

Para un emprendedor o PyMEmpresario, es fundamentar hacer lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo. Suena fácil pero es una cuestión de disciplina que requiere mucho trabajo consciente y constante para otorgar resultados.

Hay 3 maneras en que procrastinamos:

1) Conscientemente dejar las cosas para después. Sabes que tienes que hacerlo, pero en lugar de dedicarte a ello estás en Facebook, navegando en Internet, conversando con compañeros de trabajo o cualquier cosa irrelevante que te distraiga de lo que hay pendiente. 

2) Escapes creativos. Estás demasiado ocupado para ocuparte de lo que tienes que hacer, pero a cambio tienes muchas actividades aparentemente importantes pero que no aportan nada al cumplimiento de los objetivos, por ejemplo, hacer trabajo que no te corresponde u ofrecerte a ayudar a otros con sus actividades.

3) Prioridades invertidas: concentrarte en lo URGENTE en logar de lo IMPORTANTE.  Tienes pendientes acumulados con los que no has podido avanzar porque estás muy ocupado atendiendo llamadas, respondiendo correos o con los clásicos “bomberazos”.

“Acostúmbrate a hacer listas, planear y establecer tiempos”

La mejor forma de escapar de un problema es enfrentarlo y solucionarlo. Sigue estos consejos:

– Entiende qué es lo que te hace procrastinar: analiza tus hábitos y lo que te lleva a aplazar los pendientes para trabajar en ello.

– Olvídate de los mitos: hoy es casi obligatorio “trabajar bajo presión”, lo malo es que al entender el trabajo así nos acostumbramos a dejarlo todo a la última hora. 

– Admite que tienes un problema y toma responsabilidad: si no cambias tu mentalidad y te decides a hacer un cambio, el problema irá en crecimiento. Pensar que no es un problema es solamente un escape.

– Establece planes de trabajo y atente a ellos: acostúmbrate a hacer listas, planear y establecer tiempos. Lo más importante es que te obligues a atenerte a ellos.

– ¡Prémiate! Al concluir un pendiente prémiate con 15 minutos de Facebook, un paseo o algo que te relaje y motive a seguir trabajando.

Si necesitas asesoría o información sobre este tema escríbeme: eila@winking.mx o contactarme en Twitter @EilaZalles.

¡Éxito y suerte!

Eila Zalles

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