¿Lograremos crecer en 2015?

 
Por: Guillermo García-Naranjo, Socio Director General de KPMG en México.
asesoria@kpmg.com.mx /www.delineandoestrategias.com

 A partir de 2015 veremos la capacidad de nuestro país para lograr el esperado crecimiento, mediante la puesta en marcha de las leyes promulgadas en 2014, entre las que destacan, principalmente, las relacionadas con el Sector Energético.

El nuevo marco legal de este y otros sectores tiene bases sólidas, respaldadas por la experiencia de modelos puestos en marcha en otros países. Sin embargo, la efectividad y el crecimiento que se desprendan de este terreno de juego recién estrenado, dependen de la eficacia con la que se ejecuten las nuevas regulaciones, y de la habilidad para atraer las inversiones nacionales y extranjeras que detonen la actividad económica en todas las industrias del país.

“De empresarios, líderes gubernamentales y sociedad civil, depende que 2015 sea un año de logros, no solo en cuanto a las reformas, sino en todos los órdenes del desarrollo económico.”

La Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, publicada en diciembre por el Banco de México (Banxico), señala que para 2015, el Producto Interno Bruto crecerá 3.5%. Además, se estima que la inflación sea de 3.5%. En cuanto a las tasas de interés, Banxico decidió mantener su objetivo en 3%, según informó después de su última sesión del año.

Consultados por Banxico acerca de los factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico del país en los próximos meses, los especialistas consideran que los principales problemas son los relacionados con la seguridad pública (26% de las respuestas y el primero en importancia de los últimos 10 meses); la debilidad en el mercado externo y la economía mundial (13%); la debilidad del mercado interno (12%), y la política fiscal instrumentada (10%).

Es necesario despejar las dudas del sector productivo

Con el panorama actual, las empresas mexicanas tienen un reto que, bien ejecutado, las ayudará a compensar la debilidad del mercado interno y factores que podrían afectarlas de manera negativa (inflación y depreciación de la moneda, por ejemplo).

En este sentido, la situación es favorable para la industria exportadora, sobre todo para la Automotriz, que en 2014 rompió marcas en materia de exportación de vehículos terminados y partes automotrices.

Por otra parte, en los últimos dos años han seguido anunciándose importantes adquisiciones en el extranjero por parte de empresas mexicanas. Sin embargo, el reto pendiente es la relación con China, que, después de la visita de nuestro presidente, parecería dispuesta a estrechar el intercambio y mejorar la carga de la balanza comercial.

La inversión extranjera como motor de crecimiento

Hay indicadores que visualizan un 2015 en el que se recuperarán los flujos de inversión extranjera directa (IED), sobre todo, porque comenzarán a materializarse proyectos asociados a las Reformas Estructurales.

En este sentido, a mediados de año se otorgarán las primeras licitaciones para la Ronda Uno, y la Secretaría de Energía estima que Pemex, junto con las empresas privadas a las que se asocie en diferentes proyectos, podría requerir unos 8,500 millones de dólares, la mayor parte de los cuales provendrán de financiamiento externo.

Otra señal que despierta optimismo es el sostenido crecimiento de la economía estadounidense, lo cual representa una oportunidad para algunos negocios en particular, que podrían despegar en 2015 junto con las primeras inversiones relacionadas con la Reforma Energética.

Año de consolidación

Como ha ocurrido en otros años, la economía mexicana ofrece para 2015 un panorama contrastante y con múltiples oportunidades para generar crecimiento, tanto para las empresas establecidas como para aquellas que esperan incursionar en los sectores abiertos a partir de las Reformas Estructurales, particularmente, en el Sector Energético, incluyendo las industrias Petrolera, Eléctrica y Química.

Aunque es complejo encontrar el camino en un escenario donde las variables macroeconómicas se mueven en diferentes sentidos, el secreto del éxito radica en la capacidad de cambiar estructuras por medio de fórmulas innovadoras.

Debemos actuar aunque los indicadores estén alineados en distintas direcciones; es bien sabido que lo que resulta bueno para unos, suele no serlo para otros. El reto está justamente en entender los fenómenos y convertirlos en ventanas de oportunidad para hacer mejores negocios.

La especialización en los principales órdenes de las empresas de cualquier industria, como las finanzas y la contabilidad, el gobierno corporativo y la gestión integral de riesgos, será un punto focal para facilitar la toma de decisiones y alcanzar el éxito.

México vive una situación económica compleja, y la resolución de esta problemática recae en todos los grupos que conforman la sociedad; todos tenemos la tarea de generar un mayor crecimiento. De empresarios, líderes gubernamentales y sociedad civil, depende que 2015 sea un año de logros, no solo en cuanto a las reformas, sino en todos los órdenes del desarrollo económico.

Deja un comentario