Al que madruga ¿Dios le ayuda?

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Cada quien tiene sus propios consejos para lograr el éxito, pero muchas de las personas más exitosas en el planeta coinciden en un solo hábito que puede incrementar enormemente tu productividad: levantarte más temprano. ¿Por qué? Cuando no tenemos buenos hábitos para madrugar, generalmente nos despertamos corriendo, con el tiempo justo para un baño rápido y salir sin desayunar. Muchos de nosotros nos hemos vuelto nocturnos debido a nuestro estilo de vida, pero la verdad es que en nuestra naturaleza está aprovechar la luz de día.

“Una buena técnica es poner el despertador lo más lejos posible de tu cama, así evitarás el apagarlo y volverte a dormir. Si esto no es suficiente, intenta ponerlo en lugares distintos cada vez o escóndelo un poco de tal forma que tengas que obligarte a hacer un esfuerzo adicional.”

Estos son algunos beneficios de iniciar temprano el día:

  • Empezar el día sin prisas.
  • Incorporar el desayuno. Uno de los peores efectos que la vida moderna ha tenido en muchos de nosotros es que se nos hace fácil empezar el día sin desayunar. Esto además de ser malo para tu cuerpo, es pésimo el cerebro y suele repercutir en la pérdida de productividad.
  • Quietud y tranquilidad. De verdad, inténtalo sólo un día. Empezar a trabajar cuando no hay distracciones de ningún tipo permite lograr mucho más en poco tiempo.

¿Cómo hacerlo?

  • Empieza por ponerte una meta. ¿Cuál sería la hora ideal para levantarte, que te permita aprovechar el día antes de iniciar con tu rutina habitual? Ahora, empieza gradualmente. Levántate cada vez 10 o 15 minutos antes hasta que llegues a la hora deseada.
  • Duerme temprano. Un poco obvio, pero el descanso sigue siendo importante, así que, si quieres levantarte antes, tendrás que dormirte antes. No es tan difícil como parece, casi siempre perdemos el tiempo viendo televisión o en las redes sociales. Igual que en el paso anterior, ve acortando 10 o 15 minutos cada día a estas actividades.
  • Si levantarte es el problema, una buena técnica es poner el despertador lo más lejos posible de tu cama, así evitarás el apagarlo y volverte a dormir. Si esto no es suficiente, intenta ponerlo en lugares distintos cada vez o escóndelo un poco de tal forma que tengas que obligarte a hacer un esfuerzo adicional.
  • ¡Date una recompensa! No hay nada mejor que iniciar el día temprano con una buena taza de tu café o té favorito.
  • ¡Aprovecha el tiempo extra! Verás que en unas pocas semanas notarás mejor productividad.

Si quieres un plan personalizado y flexible para mejorar tus hábitos y tu productividad, escríbeme: eila@winking.mx o contactarme en Twitter @EilaZalles.

¡Éxito y suerte!

Eila Zalles

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