Cómo encontrar oportunidades ventajosas después de la venta generalizada

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Se recuperan las acciones

Durante la mayor parte de la semana pasada, se vendieron agresivamente las acciones antes de su sólida recuperación al final de la semana. El índice Nasdaq Composite lideró las principales clases de activos, con un aumento del 2.29% para finalizar la semana en 4,591, índice Dow Jones Industrial Average subió un 0.66% a 16,093. En cuanto a la rentmientras el índice S&P 500 avanzó un 1.38% a 1,906 y ela fija, el rendimiento de las letras del Tesoro de referencia de EE. UU. a 10 años remontó del 2.03% al 2.05%, con la consiguiente caída del precio.

Como ponen de manifiesto los giros de la semana pasada, siguen volátiles los mercados financieros. La buena noticia es que, ante la ausencia de indicios de una marcada desaceleración económica a nivel mundial, las ventas recientes parecen un poco exageradas. Y eso puede implicar el surgimiento de algunas oportunidades ventajosas, aunque los mercados bursátiles más desarrollados aún estén lejos de ser baratos. Destacaríamos las acciones japonesas como un mercado que ofrece valor relativo, así como las acciones financieras en EE. UU.

La oferta excesiva implica posibles dificultades en torno al precio del petróleo

Antes de la recuperación del jueves y viernes, las acciones de Japón, el Reino Unido y Francia habían ingresado en un mercado bajista y la mayor parte de los índices de volatilidad habían alcanzado su nivel más alto en varios meses. También permanecieron bajo presión los mercados crediticios. Dadas las expectativas de aumento en los incumplimientos del sector energético, se ampliaron los “márgenes” de alto rendimiento, la diferencia entre la rentabilidad de un bono de alto rendimiento y la de una letra del Tesoro de EE. UU. con vencimiento comparable. Mientras tanto, el debilitamiento en el sector de alto rendimiento también está contagiando al crédito de calidad apta para inversión. Con el aumento de la aversión al riesgo de los inversionistas, fueron grandes los flujos hacia las letras del Tesoro seguras y estuvieron acaparando efectivo los administradores de fondos. La Encuesta Global para Administradores de Fondos mostró niveles de efectivo de un 5.4%, el tercer nivel más alto desde el 2009.

Las ventas al principio de la semana fueron impulsadas por la misma larga lista de factores que preocupa a los inversionistas desde hace meses: un descenso en el precio del petróleo, una disminución en las estimaciones de ganancias de  EE. UU., inquietudes sobre China y un crecimiento mundial cada vez más lento. De hecho, el Fondo Monetario Internacional disminuyó su pronóstico para el 2016 en cuanto al crecimiento económico mundial del 3.6% al 3.4%.

En cuanto al petróleo, los inversionistas siguen siendo influenciados, tal vez demasiado, por la caída del precio. La semana pasada antes de su notable recuperación del jueves y viernes, bajó el precio por barril del petróleo crudo alrededor de los US$25. Los precios se vieron presionados a principios de la semana debido a que Irán procuraba aumentar la producción a 500,000 barriles por día (bpd). Esto sucede en un momento en el que se ha mantenido notablemente firme la producción de EE. UU. A pesar del colapso en la cantidad de plataformas, en realidad ha aumentado la producción de EE. UU. para alcanzar los 9.23 millones de bpd la semana pasada. Si bien las ventas al principio de la semana fueron excesivas, es probable que el petróleo enfrente dificultades para encontrar un precio base a largo plazo hasta que comience a menguar la oferta.

Los viejos hábitos son persistentes

Hacia fines de la semana, los inversionistas desanimados habían regresado a un viejo hábito: acudir a los bancos centrales en busca de consuelo. Si bien es poco probable que la Reserva Federal comience una nueva ronda de flexibilización cuantitativa (quantitative easing, QE), otros bancos centrales pueden tomar la iniciativa. Después de decepcionar a los inversionistas en diciembre, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sugirió que el BCE podría expandir su actual programa de QE incluso a partir de marzo.

“En los EE. UU., uno de los pocos puntos prometedores de la semana pasada fue el sector financiero estadounidense. Si bien las ganancias en general han sido deslucidas, las compañías financieras, notablemente Morgan Stanley, JPMorgan y Bank of America, están teniendo mejores resultados que los esperados.”

También sugirió una ruta más benigna para la política monetaria el Banco de Inglaterra. El director Mark Carney indicó que el banco central del Reino Unido no tiene apuro en comenzar a aumentar las tasas. Y si bien es poco probable que la Reserva Federal introduzca nuevas medidas de QE, se han ido debilitando las posibilidades de un aumento en las tasas de EE. UU. en marzo. Todo esto sugiere que el 2016 será otro año en el que las condiciones monetarias permanecerán extremadamente flexibles.

El cambio conciliador en la política monetaria está teniendo un impacto predecible en la rentabilidad de los bonos. Antes de su recuperación a fines de la semana pasada, cayó por debajo del 2% la rentabilidad de las letras del Tesoro a 10 años. Este porcentaje puede parecer bajo, pero dicha rentabilidad sigue siendo más atractiva que las de otros países. Por ejemplo, ha caído a un nivel récord del -0.24% la rentabilidad de los bonos alemanes a 5 años, y ahora está por debajo del 0.50% la rentabilidad de los bonos alemanes a 10 años.

En busca de oportunidades ventajosas

En nuestra opinión, muchas de las ventas recientes han sido exageradas y, por ende, han dado lugar a algunas oportunidades ventajosas. Tomemos como ejemplo el temor a una desaceleración económica en China, que fue el catalizador inicial de la venta masiva de este año. Los datos recientes muestran que la economía no apunta hacia un aterrizaje forzoso. Los informes sobre ventas minoristas, producción industrial e inversión en activos fijos coincidieron en líneas generales con las expectativas, aunque disminuyó el producto interno bruto del cuarto trimestre a su nivel más bajo en 25 años. No obstante, los temores a una desaceleración más considerable en China han incrementado la presión en otros mercados asiáticos. Las acciones japonesas, por ejemplo, ingresaron oficialmente en un mercado bajista al principio de la semana antes de recuperarse y lograr un avance de casi el 6% hacia fines de esta. A pesar de la reciente volatilidad, seguimos siendo optimistas respecto de las acciones japonesas, particularmente porque las ventas masivas recientes le han devuelto un poco de valor a ese mercado.

En los EE. UU., uno de los pocos puntos prometedores de la semana pasada fue el sector financiero estadounidense. Si bien las ganancias en general han sido deslucidas, las compañías financieras, notablemente Morgan Stanley, JPMorgan y Bank of America, están teniendo mejores resultados que los esperados. Con el duro golpe que recibieron las acciones financieras en las últimas semanas, vemos esto como otra ocasión que pueden considerar los inversionistas que están en busca de oportunidades a bajos precios.

Russ Koesterich, Director Administrativo, Estratega Principal de Inversiones Globales de BlackRock y para iShares de BlackRock

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