Que no se pierdan los buenos propósitos.

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El 31 de diciembre, con las uvas y la sidra, es imposible no sentirse motivado: empezamos a pensar y planear todo lo que nos traerá el nuevo año y surgen un sinfín de propósitos, tanto personales como profesionales: “Este año sí…” voy a hacer ejercicio, voy a pagar mis deudas, voy a formalizar mi empresa… etcétera.

Y si eres como la mayoría de las personas, hoy, casi a un mes de iniciado el año nuevo, esos propósitos ya han ido quedando

“Una vez que tengas el primer objetivo, pregúntate ¿qué tienes que empezar a hacer hoy para que ese objetivo se cumpla? Desglósalo en la cantidad de pasos necesarios para que ocurra. A estos pasos, ponles una fecha límite”

sepultados en un cajón.

 ¿Por qué pasa esto?

La motivación del fin de año suele ser contagiosa y por lo tanto, se vuelve un poco superficial. En lugar de que tus deseos de mejorar sean profundos y vengan de tu interior, nos subimos al camión de los propósitos populares y efímeros.

 ¿Qué hacer?

El mejor momento para hacer planes y propósitos no es ni el último ni el primer día del año sino este momento, en el que estás preocupado por todas las metas que te has fijado antes y no has cumplido.

Tómate un tiempo para pensar y planear. Tiempo es lo último que el emprendedor tiene, pero si no te lo tomas, nunca lo tendrás y las consecuencias pueden ser catastróficas. Una o dos horas deben ser suficientes.

Empieza visualizando a lo grande: ¿cómo ves a tu negocio o empresa en un año? ¿en tres? ¿en cinco? Aquí no hay límites ni barreras, piensa en lo que tú desearías y ponlo por escrito. A partir de eso vamos a empezar a ponernos reales. De todo eso que te planteaste, ¿cuál puede ser un primer objetivo realista y alcanzable? Por ejemplo, superar tu punto de equilibrio, recuperar tu inversión, vender una determinada cantidad o tener un cierto número de clientes nuevos. Procura comenzar con lo que sea más sencillo o más fácil de lograr en cuestión de tiempo.

Una vez que tengas el primer objetivo, pregúntate ¿qué tienes que empezar a hacer hoy para que ese objetivo se cumpla? Desglósalo en la cantidad de pasos necesarios para que ocurra. A estos pasos, ponles una fecha límite.

Repite estos pasos hasta que tengas por lo menos tres y máximo cinco objetivos con sus pasos. Ahora sí, ¡Estás listo para comenzar el año y lograr tus metas!

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¡Éxito y suerte!

Eila Zalles

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