¿Cómo enfrentará la economía mexicana la crisis actual? 

No importa la época o el lugar en que se , cualquier crisis conllevará ganadores y perdedores. Sectores como el agropecuario y pequeños productores podrían verse beneficiados ante la escalada del dólar, no así la industria automotriz o el sector de la construcción, de acuerdo con las previsiones de Ignacio Román, Economista, Doctor en Estructuras Productivas y académico del ITESO.

Ante la incertidumbre y el desequilibrio que propicia la crisis económica y política que atraviesa México, como el peso, Pemex, la volatilidad de las tasas de interés, el endeudamiento de millones de ciudadanos, las amenazas de Donald Trump, el aumento de las materias primas importadas, etc. Román vislumbra la posibilidad de que todos estos acontecimientos serán parteaguas a escala mundial.

Estamos ante la gran oportunidad de mostrar el fracaso de las políticas de liberalización de los últimos 35 años y de implementar una lógica de pensamiento distinto, dijo el Doctor.

Según su análisis, a corto plazo algunos sectores productivos podrán sobrellevar mejor que otros el actual temporal. Un primer beneficiario es el productor de bienes nacionales con bajos componentes de importación que le venda el mercado interno; es decir, los empresarios pequeños que no están endeudados con los bancos, artesanos, agricultores, productores de alimentos, muebles, textiles, explica Román. Este escenario nos obliga a pensar en nuevos productos y servicios.  

Estados Unidos siempre ha sido el principal mercado para la industria mexicanala cual concentró su producción de manera errónea, en opinión del experto, en muy pocos sectores: automotriz, derivados del petróleo, activos de exportación y microelectrónica.Esta crisis es un buen momento para echar a andar la creatividad“, opina el economista. Ante la vulnerabilidad de la economía, lo mejor sería la posibilidad de diversificar.

Otra ruta que valdría la pena que consideraran las autoridades y ciudadanía es pensar en priorizar lo que necesita el país entes de pensar en mercados internacionales, porque“cuando hay una crisis lo primero que se derrumba es el gasto de inversión, lo último que cae es el consumo de alimentos, esto es una obviedad, afirma Ignacio Román.

Orientémonos a satisfacer las necesidades nacionales en cualquier tipo de producto, empezando por los que contribuyen a satisfacer la canasta básica: alimentos y bebidas, textiles, maderas o la restauración de la industria petrolera en función de las necesidades nacionales, en lugar del negocio de colocación internacional, que ha sido desastroso, expresó.

Los que deben tener cuidado son los tarjetahabientes, pues la hiper concentración de riqueza en pocas manos podría agilizarse. “Hoy, unos 13 millones de tarjetas de crédito circulan en México,  y es el principal instrumento de crédito a tasa variable, ¿Qué va a ocurrir cuando los usuarios no puedan pagarlas por el aumento de las tasas de interés? En la actualidad es más fácil que el banco se cobre las garantías y se irán directamente a embargar casas, autos, terrenos, etc.”, advirtió.

Un sector que podría resultar beneficiado pesar de la situación, es el turismo,debido a la devaluación del peso y lo barato que resulta el país para los visitantes extranjeros. Es momento de establecer estrategias que fortalezcan al empresario local, y no dejar que las ganancias se queden en los bolsillos de los grandes emporios  hoteleros.

Redacción

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