RSE en PyMEs, constante dilema entre supervivencia y sustentabilidad

Desafortunadamente, para muchas pequeñas y medianas empresas (PyMEs), el tema de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) sigue siendo un tema desconocido o lejano, y peor aún, cuando este concepto se relaciona con el de sustentabilidad corporativa. Por el contraste, la mayoría de las PyMEs tienen muy presente uno de sus grandes retos: lograr su supervivencia a lo largo del tiempo, sobre todo cuando se opera en un contexto económico desfavorable o en mercados muy competidos, donde esta batalla se vive a diario.

Frente a esta situación, erróneamente se genera un dilema entre buscar la supervivencia o la sustentabilidad del negocio, como si fueran escenarios mutuamente excluyentes. Esto se da tanto por un desconocimiento del concepto de sustentabilidad, como por un malentendido de que para ser sustentable se requiere una fuerte inversión de recursos financieros y que sólo las grandes empresas lo podrían lograr.

Al hablar de RSE o de sustentabilidad corporativa, hay que entender que nos referimos a tres elementos: lo económico, lo social y lo ambiental, y que cada uno es igual de importante si se quiere asegurar la supervivencia del negocio a largo plazo.

Esta interrelación está cada vez más comprobada. Por ejemplo, por el lado negativo, una PyME que no cuida su relación con sus trabajadores, posiblemente tendrá un ambiente laboral inadecuado que redunde en baja motivación y productividad, además de incrementar sus costos operativos por la rotación del personal insatisfecho. Por el contrario, de forma positiva, aquella PyME que busca un uso más eficiente de recursos como energía, agua, papel o insumos en general, tendrá un menor impacto ambiental, y al mismo tiempo verá, en un corto plazo, ahorros en sus costos de producción y mejoras en eficiencia que le pueden llevar a una mayor rentabilidad.

Con prácticas sencillas de RSE, pero constantes, las PyMEs pueden romper los mitos de que ser sustentable es muy caro, ya que por el contrario puede representar ahorros importantes, o que sólo es para las multinacionales, porque ser una empresa ética, evitar dañar el medio ambiente, respetar los derechos humanos y buscar el desarrollo de sus trabajadores, debería ser parte del quehacer de cualquier empresa, independientemente de su tamaño.

Ser una PyME sustentable no significa ser “verde” o “ecológica”, sino que implica haber desarrollado prácticas, políticas y procedimientos que aseguren un buen futuro tanto para el negocio, como para sus colaboradores y familias, el medio ambiente y la comunidad cercana a sus operaciones.

Por un lado, desafortunadamente falta mucho camino por andar para hacer de la sustentabilidad corporativa una prioridad en las PyMES; pero por otro lado, afortunadamente hay buenas oportunidades para aquellas PyMEs que ya se han atrevido a dar sus primeros pasos hacia un modelo de negocio sustentable.

Mtro. Jorge Reyes Iturbide

Director del Centro IDEARSE de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México. |Correo: idearse@anahuac.mx | Twitter: @J_ReyesIturbide y @Centro_IDEARSE

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