La estafeta se pasa a la Generación Millennial

En una época, en los tumultuosos 60s y 70s la generación joven advertía: “nunca se debe confiar en alguien mayor a treinta”. Actualmente parece que aplica lo opuesto, la vieja generación encuentra difícil confiar en alguien menor de treinta. Los empleadores hablan de una generación de trabajadores con una mentalidad “primero yo” que ponen más valor en su propia vida y entretenimiento que en la lealtad a la empresa y al resultado de su trabajo. Ellos valoran su experiencia en viajes e interacción cultural, y quieren ver y conocer el mundo en sus propios términos, por métodos no convencionales y con diferentes opciones.

La generación Millennial ha sido criada de una forma totalmente diferente a las anteriores. Ha sido educada electrónicamente, con monitores para bebé, con amigos online y en redes con todas las ventajas y desventajas que esto significa. Es la forma en que piensan, interactúan y leen. Valoran más un “me gusta” de su tribu (48%) que de alguien VIP de una generación mayor. Si no puedes entretenerlos, divertirlos o atraerlos no contarás con su atención, ni apoyo. Son contradictorios, pero tienen toda nuestra atención. Y hay buenas razones para esto, están listos para gobernar el mundo.

Antes de saltar a alguna conclusión, empecemos con una introducción. Para mí, la pregunta fundamental, no que es un millennial, sino como definimos “generación”.  La respuesta simplista, es por supuesto que una generación es el ciclo reproductivo que te separa de tus padres, y a ellos de los suyos y así continuamente, podemos seguir eternamente sin fin. Sin embargo, los historiadores, sociólogos, y estadistas, aquellos que nos dividen en categorías y le dan el nombre, buscan información más tangible. Los historiadores definen una generación como un ciclo de 30 años, ya que ese es el tiempo aproximado que toma para que una persona promedio nazca, crezca y genere sus propios hijos. Los sociólogos prefieren vincular a la gente con experiencia culturales comunes o aquellos que todavía recuerdan el dia que el Presidente Kennedy fue asesinado. Los estadistas tienden a ver los indicadores claves del performance como las tasas de nacimiento por persona, para detectar algún cambio en el grupo demográfico que separe las épocas.

Preferir la perspectiva de los historiadores es un reto, aun si aceptamos la duración arbitraria de los 30 años, tendremos dudas de cuáles deberían ser las fechas apropiadas de comienzo. Cada tanto, el mundo nos ofrece algunas coincidencias convenientes que sirven como líneas memorables de marcación. Por ejemplo, consideremos el fin de la última guerra mundial y el aumento de la población que surgió debido al “proceso de reunificación”. De ahí surgen los “baby boomers”. 1945 es una clara linea de intersección que coincide con la introducción de la computación a gran escala en los sectores de negocio, marcando los primeros comienzos de la Era Informática. Es este caso, se cumplen con los 3 hitos: fecha histórica reconocida, cambio en las tendencias sociales y más datos estadísticos para gestionar.

Aun así, determinar las generaciones es una ciencia imperfecta. En familias grandes no es raro que los mismos hermanos pertenezcan a distintas generaciones, los mayores pueden ser baby boomers y los menores generación X por ejemplo. No se cómo un sociólogo puede explicar que los mismos padres tenga hijos de diferentes generaciones.

A partir de la generación de los baby boomers, las líneas divisorias se han vuelto cada vez menos claras y difusas de definir. Vivimos en una era de cambios sociales de alta velocidad. Debido a los medios masivos globales, a la red informática, los cambios sociales tienen lugar a escala global a un ritmo de hora a hora. Antes, era más fácil definir una generación social, o hasta clasificar generación múltiples juntas en “edad” o “eras”. Ahora, desde una perspectiva social, treinta años no es una vida, sino dos o tres.

De todas maneras, el mundo ahora aprovecha el poco frecuente pero memorable año que terminó en tres ceros. Esto es más que suficiente para declarar una nueva generación. Los hechos y números que menciono derivan de la definición de Millennials que son los que nacieron entre el 1 enero del 1980 hasta 31 de diciembre del 1999.  Este espacio acorta una década a la definición histórica de una generación, pero aceptemos esta modificación y examinemos los datos. A continuación, algunos datos estadísticos interesantes:

  • Si consideramos los números, existen más de 85 millones de millennials en los Estados Unidos, y más de 2,9 mil millones en el mundo. Ellos serán más del 50% de la mano de obra en el año 2020, y más del 75% en el 2030.
  • Los Millennials forman la generación étnica y racial más diversa del mundo hasta ahora. (gracias al transporte masivo y al Turismo).
  • Los Millennials son menos nacionalistas y más globalizados en sus perspectivas y actitudes. (Gracias a los medios masivos globales.)
  • Quizás la razón porque el mundo se ocupa tanto de los millennials es porque cuentan con más poder de gasto que cualquier otro grupo demográfico.
  • Aceptan el estilo de vida online, la conectividad social y la lealtad a las marcas (77%). Para conquistarlos con un producto o servicio, se los debe cortejar y ganar a toda la tribu social, y una vez que lo aceptan se mantienen leales.
  • Los Millennials no solo aumentan la demanda de tecnología avanzada, sino que también están cambiando el estilo de interacción, por lo tanto, los modelos de negocio detrás de estas interacciones. ¿Se acuerdan cuando el algodón era el material de nuestras vidas? Ahora es Internet. Los Millennials prefieren búsquedas auto-dirigidas, acceso en todo momento y terminaciones rápidas. Es decir, todas las características de comportamiento compulsivo junto con corta atención. Nos guste o no, los Millennials cuentan con la influencia para cambiar la forma en que se comporta el mundo, y como se harán los negocios, solo los inteligentes sobrevivirán.

Si estas son las buenas noticias, las noticias no son todo buenas para la generación que viene. Los Millennials son los primeros de un desfile generacional que trabajarán bajo nuevos paradigmas, más allá de los que ellos mismos impongan.

La mentalidad actual esta rápidamente aceptando conceptos nuevos como los vehículos autónomos, un cambio posible debido a los avances de la inteligencia artificial y de la mecanización robótica, disciplinas que impulsan estos avances tecnológicos. El cambio está llegando a una velocidad increíble, gracias a las contribuciones financieras y a los avances de ingeniería de las corporaciones como Daimler AG y Piaggio Fast Forward, una división de la empresa madre Vespa. Este cambio está ocurriendo porque la comunidad empresarial entiende la economía del transporte independiente. Puede ser admirable para mejorar la eficiencia y disminuir accidentes y muertes, pero es más barato bajar los costos asociados con los salarios de los empleados y los seguros.

¿Existe alguna contra a esta mejora? Si, la humanidad enfrenta una Era de Robótica que revolucionará el trabajo o lo llevará a una revolución armada.  Un artículo en el diario The Guardian (citado en Business Insider, Rob Price, Dec. 2, 2016) cita a Stephen Hawking: “Estamos en el momento más peligroso del desarrollo de la humanidad…” y “el surgimiento de la inteligencia artificial es probable que extienda la destrucción profunda de las clases medias, solo se mantendrán los roles de cuidado, los más creativos y supervisores”.

El profesor Hawking no es la única fuente de esta posibilidad futura. En diciembre del 2016, La casa Blanca en la época de Obama publicó un reporte sobre Inteligencia Artificial, Automatización y la Economía. Entre los datos que incluye podemos mencionar:

  • Se eliminarán entre 2.2 – 3.1 millones de puestos de conducir autos, ómnibus y camiones con la llegada de los vehículos autónomos.
  • 83% de los puestos de menor paga ($D 20 la hora en el caso de los EEUU) estarán sujetos a la automatización y su eliminación.
  • 9% – 47% de los trabajos podrían ser irrelevantes debido a los cambios tecnológicos, con el mayor peligro entre las personas de menor educación.

En febrero 2017, el diario Sunday Times de Londres publicó datos similares. En un artículo denominado “Los robots marchan sobre los puestos de la clase media”, el diario Times observó: mientras los puestos de menor preparación son las más expuestos a la automatización en las décadas que se avecinan, una cantidad considerable de puestos medianos también se encuentran en riesgo”. Calculaban también un 47% estimado en los EEUU, y un 35% en el Reino Unido de los puestos de paga baja en esos países (aproximadamente los que cobran un U$D 20 la hora) según el informe de la Casa Blanca. Hace rato que se prevé que el futura sería duro para la gente con menos educación, pero no se ha hecho nada para que la educación mejore y sea más económica para todos. El riesgo ahora también abarca a la clase media. Estamos viendo con terror al futuro, pero aferrados a las soluciones tradicionales que funcionaban hace un siglo.

No es un tema personal, y no será la primera vez en la historia que el mundo elimina trabajos y las reemplaza por otras alternativas.  La agricultura, por ejemplo, fue una de las primeras ocupaciones desde el comienzo de la civilización hasta el siglo 19/20. Luego surgieron nuevos empleos en rubros nunca antes imaginados y esto seguramente vuelva a ocurrir.

Lo que lo hace diferente esta vez, es la subjetividad personal. No se deben buscar soluciones en el pasado, ni aferrarse a algo que ya está cambiando.

Las estimaciones de un 50% de desempleo son aterradoras, especialmente si se consideran y comparan con el 30% de la gran depresión de 1930. El pronóstico no debe ignorarse, pero también se debe considerar que el mundo cuenta con una nueva generación con más recursos que nunca. Es hora de confiar en ellos y el futuro está en manos de los menores de 30.

José Luqué, Country Manager, Infor México

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