Los 5 aprendizajes que el covid-19 deja en materia de ciberseguridad

La pandemia ha revolucionado la forma de trabajo y puesto a prueba la ciberseguridad de los negocios en todos los niveles, introduciendo cambios que llegaron para quedarse. Forcepoint, compañía global en ciberseguridad, nos comparte algunos aprendizajes del COVID-19 en materia de ciberseguridad:

  1. El usuario y los datos: las joyas de la Corona

Los activos más importantes para una empresa y que hay que proteger son el ser humano y la información sensible. La seguridad debe seguir a estos dos, sin importar donde se encuentren.

  1. El ser humano es el nuevo perímetro

De esto ya se venía hablando pero la pandemia lo terminó de confirmar; el perímetro no está en la infraestructura. Nuevas políticas con fuerte foco en capacitación y concientización del empleado con respecto a temas relacionados con la seguridad informática para reducir el estrés que genera esta nueva modalidad de trabajo y facilitarle la ejecución de sus tareas de manera segura.

  1. Intruso en las juntas: un nuevo peligro

Las juntas virtuales a través de plataformas de videoconferencias es otra modalidad que llegó para quedarse con los adecuados controles de acceso y gestión de privilegios. La analítica, volumetría y comportamiento del usuario se instalaron como importantes pilares para poder prevenir y detectar los escenarios de riesgo alrededor de nuevas formas de colaboración remota, utilizando equipos personales, aplicaciones de nube y enlaces a internet de tipo residencial.

  1. Rearmando el Jenga de IT

Hay un replanteamiento de las arquitecturas de seguridad que se tenían hasta hoy y que tienen ahora que soportar el nuevo modelo de colaboración. La cadena de valor se vio modificada y se habilitó una combinación de aplicaciones en la nube y conexiones VPN. La escalabilidad, agilidad, resiliencia, efectividad, analítica avanzada, integración, entro otros, se presentan como los principales parámetros en estas nuevas estrategias de ciberseguridad.

  1. Más con menos

Con el fin de optimizar costos (premisa que afecta todas la áreas de la empresa y la de seguridad no resulta la excepción), el foco se ha puesto en un mapeo que permita validar dónde se encuentra la información sensible y de más valor para la compañía, quién tiene acceso a ella, eliminar complejidad en los procesos, medir la efectividad de los controles existentes de ciberseguridad sobre toda la cadena de suministro y acelerar la ejecución de las acciones de remediación.

Redacción

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