Primeros pasos hacia una PyME Socialmente Responsable

Aunque para muchas pequeñas y medianas empresas (PyMEs) la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) sigue siendo un tema poco conocido, o lo ven como algo exclusivo de las grandes empresas, las PyMEs también pueden y deben involucrarse en este tema. Desde luego que habrá diferencias, por ejemplo, en el alcance o en la escala de los programas y acciones de RSE, pero cualquier empresa, independientemente de su tamaño, puede iniciar un proceso de implementación de la RSE en su modelo de negocio, que poco a poco la lleve a la mejora continua, y que vaya creciendo conforme lo hace la empresa.

El primer paso es reconocer que por el simple hecho de estar operando, la PyME genera impactos económicos, sociales y ambientales (en mayor o menor medida), y que frente a éstos, la empresa tiene una responsabilidad. Esta triple cuenta de resultados debe considerarse frente a los diferentes grupos de interés o stakeholders que tenga la PyME: dueños, empleados, proveedores, clientes, comunidades, autoridades, medio ambiente, etc. como punto de partida para sus acciones de RSE frente a cada uno de ellos.

Posteriormente la PyME debe analizar cuáles son sus grupos de interés prioritarios, que canales de diálogo se tienen establecidos con cada uno de ellos y qué expectativas o intereses tienen estos grupos de interés en materia económica, social y ambiental, para que esta información sirva de base para el diseño de un plan de trabajo con objetivos y metas claras que puedan ser medidos, evaluados y comunicados a lo largo del tiempo.

Para la elaboración del plan de trabajo se recomienda que las acciones consideradas estén alineadas al “core business” de la PyME para asegurar su permanencia a largo plazo, y que preferentemente inicie con aquellas dirigidas a sus grupos de interés más cercanos, como pudieran ser las dirigidas a sus empleados y sus familias, y poco a poco ir ampliando el alcance conforme la propia empresa vaya creciendo.

Otra sugerencia es enfocarse en actividades que le permitan ver resultados en el corto plazo, como podrían ser proyectos de eco-eficiencia en donde al hacer un mejor uso de los recursos como la electricidad, el agua, u otros insumos, se tendrá un menor impacto ambiental y también se generarán beneficios económicos que se reflejarán casi inmediatamente en menores costos operativos o incluso en una mayor utilidad.

Finalmente no hay que olvidar que el ser una PyME socialmente responsable no se logra de la noche a la mañana y requerirá que este proceso se vaya repitiendo y mejorando de manera sistémica, haciendo de la RSE parte esencial de la cultura y operaciones diarias del negocio.

En resumen, se puede decir que la implementación de la RSE en los sistemas de gestión de las PyMEs incorpora una visión sistémica de procesos y de mejora continua, permitiendo que la RSE no sea vista como algo añadido temporalmente o improvisado, sino parte fundamental de su estrategia para hacer crecer a la empresa y conseguir una ventaja competitiva, lo cual adquiere relevancia en momentos como el que vivimos actualmente por la contingencia ante el COVID-19.

Mtro. Jorge Reyes Iturbide

Director del Centro IDEARSE, Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México.

Correo: idearse@anahuac.mx

Twitter: @J_ReyesIturbide y @Centro_IDEARSE

Deja un comentario