¿Las oficinas desaparecerán o se adaptarán?

Los cambios que hemos experimentado a lo largo de estos meses han sido sustanciales. Hemos pasado de salir a las calles todos los días para ir a la oficina a realizar las gestiones laborales a una forma remota.

Hoy en día, de acuerdo con una encuesta proporcionada por PM Steele, empresa en el diseño, fabricación y comercialización de mobiliario corporativo y sistemas del almacenaje, indica que más del 50% de la población en México se encuentra realizando home office la mayor parte de los días de la semana y ¿por qué es esto importante? Porque previo al confinamiento más del 70% afirmó que la empresa no le permitía trabajar desde casa.

Es una realidad ver los centros de trabajo medio vacíos, sin una normalidad laboral o lo que se entendía como normal, ahora, con la creciente utilización del teletrabajo, han cambiado las necesidades, así como la organización de los espacios de trabajo, a raíz de esta cuestión nace la pregunta ¿las oficinas desaparecerán?

“No, por varios factores, uno de los más importantes es que el ser humano, en su condición de animal social, requiere del contacto con otras personas para mantener un equilibrio socioemocional; sin embargo, es una realidad que las empresas están o deberían estar replanteando cómo van a cambiar sus áreas de trabajo, capitalizando e invirtiendo en soluciones que le garanticen estabilidad a su plantilla laboral.” Afirma Fernando Núñez, subdirector de recursos humanos de PM Steele.

El replanteamiento es importante porque de acuerdo con esta encuesta, si los colaboradores tuvieran la oportunidad de escoger cómo realizar su trabajo en adelante, más del 60% mantendría en un esquema mixto, asistiendo algunos días a la oficina y otros gestionando desde casa. Así, se confirma que las oficinas no solo no desaparecerán, sino que se convertirán es espacios necesarios para comenzar a desarrollar resiliencia como equipo de trabajo.

Por eso, es posible el regreso parcial, planeado, paulatino y escalonado siempre y cuando se combine con una cantidad razonable de ventilación, e higiene en conjunto con elementos que permitan la separación física y el cuidado de la sana distancia entre cada persona que se encuentre en el sitio.

“Uno de los cambios más importantes que los líderes deberán implementar en sus oficinas, es la separación física del capital humano, sin que el aislamiento se convierta en soledad. Tras prestar atención a la evolución de la pandemia en nuestra sociedad, consideramos que contar con barreras de acrílico, vidrio y plástico laminado favorecerá la higiene, empatía, sana distancia y la transformación inteligente de las oficinas, para que, los colaboradores desde un estado de seguridad y bienestar realicen sus labores con la misma tranquilidad que tienen en casa” agrega Núñez.

No hay que sentirse preocupado ante el cambio porque este es inminente y no hay forma de detenerlo. Los ajustes por realizar, derivados de la pandemia por COVID-19, llegaron de manera inesperada y un tanto alarmante, pero si se analiza la situación de forma objetiva, se trata de una conciliación más de las tantas que han ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad y los negocios, aquellos que logren adaptarse liderarán el mercado.

Si bien es cierto que hoy más que nunca las personas están disfrutando de esquemas de trabajo flexibles y van a las oficinas de manera menos frecuente, la necesidad de contar con un espacio físico para laborar nunca desaparecerá; sin embargo, tendrá que ir cambiando para resolver las necesidades de los usuarios.

Previo a la pandemia ya era prioritario contar con oficinas que promovieran el bienestar físico y mental de los colaboradores, por ejemplo, de la mano de la ergonomía. Hoy, se fortalece esa necesidad, que debe ser entendida como un derecho laboral. Así, si pudiéramos definir el futuro de las oficinas, lo podríamos hacer con una palabra: adaptabilidad.

Redacción

Recuerda dejarnos un comentario

RECOMENDAMOS Resultado de la radiografía del Emprendimiento en México

Te compartimos el siguiente vídeo

Deja un comentario