Eliminar el outosourcing no es la solución

La Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), surgió con el objetivo de propiciar la estandarización de los servicios de tercerización en México, en beneficio de la formalidad laboral, respaldar el cumplimiento de las leyes fiscales y laborales, proporcionando un ambiente seguro a trabajadores y clientes.

Actualmente está formada por 106 razones sociales certificadas, las cuales durante 2019 dieron empleo a más de 600,000 personas, haciendo una inversión total de $30,426,350,383 en México, además de cumplir con el pago de cuotas al IMSS y al INFONAVIT por $4,755,596,462.

El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en noviembre pasado una iniciativa de ley para “poner orden” en la subcontratación, conocido como “outsourcing” y que será enviada a la Cámara de Diputados para su discusión y eventual aprobación.

Interpretación sobre la iniciativa

La AMECH coincide con el fondo de la iniciativa presentada por el Ejecutivo, en los siguientes puntos:

  • Acabar con la simulación y subregistro, con la evasión, con la elusión, el abuso hacia los trabajadores, así como con las malas prácticas fiscales que impactan al erario público.
  • Establecer mecanismos seguros de coordinación entre las entidades públicas que permitan cruzar las diferentes obligaciones contenidas en las leyes.
  • Pugnar por el ejercicio irrestricto en la aplicación de sanciones a las empresas que incumplan con lo estipulado en la Ley y provoquen a precarización del trabajo; así como la disminución de los derechos de los trabajadores.
  • Impulsar el crecimiento de la economía y de las empresas, así como, asegurar la competitividad en igualdad de condiciones a través del cumplimiento de obligaciones, generación de empleos formales, dignos, decentes y bien pagados.

La AMECH no coincide con la forma de la iniciativa en los siguientes puntos y señala:

  • La solución no es prohibir el outsourcing, la solución radica en definir de forma correcta cómo debe existir la figura.
  • El planteamiento de la iniciativa no acabaría con las malas prácticas que promueven el no cumplimiento de las obligaciones obrero-patronales.

En el caso de los servicios especializados, la propuesta permitirá: “la prestación de servicios especializados o la ejecución de obras especializadas, que no forman parte del objeto social ni de la actividad económica de la beneficiaria de los mismos”.

Para esto se requerirá de una autorización de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y formarán parte de un padrón público.

A su vez, para las agencias de colocación, ellas, “podrán intervenir en el proceso de contratación: reclutamiento, selección, entrenamiento, capacitación, entre otros. En ningún caso el intermediario se considerará patrón”.

Pablo Lezama, director de la AMECH, apuntó: “Los servicios especializados no quedan definidos en la propuesta y no sabemos a qué se refieren, todos los trabajos son especializados, es decir, no conozco ningún trabajo que no sea especializado. Existe otro problema, el hecho que todo eso que iba a combatir en la iniciativa, no lo combate, no afecta a las prácticas ilegales, ni protege los derechos de seguro social de los trabajadores.”

  • Puede provocar el crecimiento de la informalidad laboral y el desempleo.

Desde el punto de vista de la AMECH, la iniciativa presentada por el Ejecutivo Federal tiene un buen propósito, sin embargo, el eliminar la figura de subcontratación no es la solución ante este problema pues lejos de acabar con las malas prácticas, los 4.6 millones de empleados que están subcontratados, de acuerdo a cifras del INEGI, corren el riesgo de entrar a esquemas de informalidad o perder su empleo.

La AMECH identificó como principales objetivos de la reforma:

  1. Incrementar las oportunidades de empleo formal ya que, de quedarse así la iniciativa, a muchos empleados los contratarán en esquemas diversos que derivarían en mayor informalidad.
  2. Combatir directamente a las empresas evasoras mediante acciones coordinadas y estratégicas de las autoridades competentes. No se está prohibiendo el contratar a través de cooperativas, sindicatos y otros esquemas. Sólo se está atacando a las empresas de subcontratación.
  3. Otorgar mejores condiciones de trabajo, ya que la actual iniciativa no contempla evitar los cortes de antigüedad, ni mejorar prestaciones o derechos.

Es importante señalar que las empresas dedicadas a la subcontratación formal como las empresas asociadas a la AMECH, tienen establecida como su actividad principal desarrollar soluciones para la cadena de suministro de talento, lo cual es necesario en todas las industrias de todos los sectores no importando su actividad económica, cuyos principales atributos son: agilidad, velocidad, cumplimiento, certeza, seguridad, calidad, flexibilidad, acceso a tecnología, optimización financiera, desarrollo de capacidades y habilidades e incremento en productividad y eficiencia.

Además, llevar a cabo mejores prácticas tales como comunidad, suministro, atracción, selección, compromiso, retención, capacitación, desarrollo, redistribución y reubicación de talento además de procesos medición de desempeño con el objetivo de mejorar la experiencia del cliente y del talento.

¿Qué acciones están tomando la AMECH respecto a esta iniciativa?

“Nosotros estamos acelerando documentos y materiales disposiciones, explicando a las autoridades. Lo cierto es que se formó una mesa de personas que están negociando ese tema desde el poder ejecutivo y desde el sector privado y no estamos convocados las empresas especializadas en la subcontratación como la AMECH”, aseguró Pablo Lezama

“Estamos haciendo una labor importante de comunicación para expresar nuestro punto de vista, estamos buscando reuniones, lo hacemos en la medida que se puede intentos de comunicación a través de espacios virtuales o directamente con los legisladores o personas del poder ejecutivo”, concluyó Lezama

Sugerencias de AMECH sobre la iniciativa

  • Colaborar con todos los actores para desarrollar un proceso de educación sobre el entendimiento de la figura.
  • No perder de vista que los cambios demográficos, sociales psicológicos, económicos y tecnológicos, están provocando un impacto a la capacidad de suministrar el talento adecuado lo cual está generando que cada vez más se implementen los esquemas de trabajo no tradicionales sustentados en modelos de trabajo flexibles.
  • Entender que las cadenas de suministros de todas las industrias están globalizadas.
  • Aceptar que todas las actividades económicas necesitan ejecutar trabajos de carácter temporal.
  • Reconocer las buenas prácticas laborales que existen y promueven el crecimiento económico, la formalidad laboral y el cumplimiento a cabalidad de obligaciones. De acuerdo a datos de la Confederación Mundial del Empleo (WEC por sus siglas en inglés), a nivel mundial durante el año 2018, casi 58 millones de personas obtuvieron puestos de trabajo en 32 países a través de agencias de subcontratación.

La promoción y creación de un trabajo a través de la subcontratación requiere de un marco regulatorio que favorezca su crecimiento lograr una legislación que beneficie a toda la fuerza laboral en México y en el mundo.

Laura Cruz

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