Vigilancia inteligente, la creciente estrategia de seguridad para el transporte ciudadano

El crecimiento de las ciudades ha experimentado una evolución en los medios de transporte y su dinámica operativa, que con la llegada de nuevas tecnologías hace más evidente la necesidad de proteger la red de transporte público ante el incremento en la movilidad urbana. Cuando los gobiernos se preocupan por centrar sus esfuerzos en nuevos mecanismos de monitoreo para consolidar a las cámaras de red como una herramienta clave de la seguridad de sus habitantes, éstos se convierten en el actor principal de las ciudades que cuentan con mayor infraestructura, mejores condiciones y eficiencia del transporte público, en un ambiente sostenible, con espacios públicos de calidad.

En México, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mencionan que al menos en el primer mes del 2021, los sistemas de transporte registraron una afluencia de 5.9 millones de personas que utilizan una red de traslado de pasajeros.

Por su parte, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística en Colombia (DANE), en el último trimestre del 2020 tuvo una afluencia de 535,118 pasajeros, en donde el principal foco reactivo se centra en microbuses y vagonetas. Para el crecimiento de las ciudades la movilidad representa un factor decisivo para la distribución de recursos que se asignan a este sector, potenciar el uso de herramientas tecnológicas que brinden mayor seguridad en el transporte público implica al sector público y privado tener en cuenta tres aspectos clave para su adaptación y creación de nuevas estrategias para mejorar la calidad del servicio.

  1. Conciencia situacional

Es necesario tener registro en tiempo real de las situaciones que se desarrollan dentro de los medios que transportan a miles de personas, ya que el panorama que ofrecen los sistemas de videovigilancia permiten una toma de decisiones exitosa para constituir ciudades sostenibles, donde la gestión de incidentes y el trabajo de seguridad brindan mayor valor a la videovigilancia. La falta de conocimiento de las situaciones o su entendimiento erróneo, son unas de las principales razones para que existan los errores humanos y por ende la incapacidad de respuesta oportuna ante incidentes en tiempo real. La certeza de contar con equipos que permitan la detección, priorización y respuesta oportuna, es un indicador de la eficiencia de su sistema, pues simplifica la toma de decisiones y mejorar la respuesta a incidentes.

  1. Desafíos con enfoque en tiempo real

Las ciudades que han adaptado nuevas tecnologías tienen la particularidad de tener una visión de los hechos prácticamente 24/7, además de que les permite dar seguimiento a hechos donde los operadores de los centros de control ponen mayor atención, ya sea para identificar secuencias en rutas específicas, o acciones aisladas que requieren del conocimiento de la situación.

Los desafíos del enfoque en tiempo real implican la actualización de los sistemas de cámaras analógicas que están presentes en algunas redes de tránsito y atención en la calidad de imagen que, por lo general, no está diseñada para futuras expansiones o inclusive compartir video con otros monitores de pantalla. Llevar a cabo un monitoreo para vigilar las situaciones que acontecen en las ciudades y en específico en el transporte público, permite contar con medidas cautelares para mejorar los planes de acción correctivos y de crisis, además de que la información que se recolecta diariamente sirve como base en los procesos de evaluación y planificación de las ciudades.

  1. Activación de sistemas de videovigilancia

La integración de nuevos sistemas de videovigilancia aunados a las cámaras de red, permiten la multiplicidad de mecanismos de inteligencia que brinden mayor seguridad a los usuarios. Por ello, la capacidad de respuesta de las soluciones de videovigilancia debe responder a posibles riesgos de seguridad como intrusión, merodeo, agresión y objetos abandonados, para ayudar a las autoridades a intervenir y mitigar incidentes que pongan en peligro la vida de los habitantes.

Los sistemas de seguridad integrada han revolucionado la manera en que se brinda protección a pasajeros, personal, material rodante e infraestructura, pues la visión completa del panorama es un punto clave para la inteligencia empresarial con la capacidad de mejorar los servicios de pasajeros y la eficiencia operativa. Un ejemplo de nuevos sistemas integrados a las cámaras de red son las Body Worn, cuyo principal objetivo es resguardar la seguridad de las personas como la de los mismos uniformados ante posibles fallas de procedimientos o accionar de los involucrados.

Está claro que, para brindar mayor seguridad en el transporte público, la videovigilancia inteligente es el punto medular para que se incrementen los niveles de protección y seguridad que se brinda a los usuarios. Además de la protección inteligente de activos e infraestructura que permita la continuidad de los servicios.

Las soluciones que operan desde la perspectiva del ciudadano como centro de las ciudades, ofrecen al transporte público mejores sistemas de videovigilancia, convirtiéndolos en transportes más inteligentes y seguros al servicio de sus habitantes. Por ello, los nuevos niveles de satisfacción en la seguridad del transporte están ligados a la implementación de soluciones flexibles y con garantía a las situaciones que puedan devenir en el futuro, estas tecnologías podrán servir como punto de partida para la llegada de nuevas innovaciones que impulsen la modernización del transporte público en las ciudades.

Por: Mariano Vega, Regional Sales Manager Cono Sur en Axis Communications

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