Cuaresma será cara y adulterada: ANPEC

Mes con mes, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) da a conocer los resultados de su Monitoreo de precios de la canasta básica, en el que se detectó un aumento considerable de hasta 233% en el precio de limón en Tlaxcala y 150% en Jalisco, mientras que en Ciudad de México alcanzó el 100%.  En Nuevo León (94.44%), Guanajuato (84.21%) y Estado de México (83.33%) mostró el mismo comportamiento.

Por su parte, productos como el jitomate y la papa incrementaron su precio durante la primera quincena del mes, donde Nuevo León fue la entidad en la que el jitomate presentó su mayor incremento (73%) y la papa en Jalisco (38.89%).

“El aumento escandaloso del limón tiene dos causas, por un lado, se debe a que durante la época invernal el clima no favorece el crecimiento de los frutos cítricos. Por el otro, en estos últimos monitoreos hemos detectado que hay productos con picos en su precio, esto tiene su razón de ser en la especulación, al ser adulterada la cadena de suministro y comercialización”, apuntó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC. 

“Cuando existen este tipo de alteraciones, es una muestra inequívoca de que hay una escasa capacidad de la autoridad para ejercer un control de precios eficaz. En este caso se esperaría que las autoridades salieran a darnos una explicación sobre los porqués de los aumentos abruptos de algunos productos como en este mes lo fue el limón, por ejemplo”, señaló Rivera. 

El aumento del precio del limón se suma a la época de cuaresma que también representa un desbalance en el gasto familiar debido al consumo de productos del mar (filete de pescado, atún, mariscos o sardina), que tienen costo superior al de otras proteínas de consumo cotidiano como el pollo.

“Anteriormente se acostumbraba que durante 40 días no se comían carnes rojas, pero con la pérdida de poder de compra las familias han optado por guardar vigilia al menos los viernes, aún así la gente continúa en la búsqueda del mejor precio aunque en el camino puedan encontrarse con nuevos obstáculos, ya que les ofrecen un tipo de pescado y les dan otro de menos calidad y precio. Como reza el refrán popular, buscan darnos “gato por liebre” y con ello nos referimos a que nos terminan vendiendo pescados de menor calidad y en menor cantidad. La sustitución por especie más recurrente son los casos del marlin en un 95%, sierra 89%, mero 87%, huachinango 54% y el robalo 53%”, advirtió el dirigente. 

Se estima que el 31% del pescado en México es sustituido por especies distintas a las que se ofrecen; en restaurantes 33.5%, en supermercados 16.5% y en pescaderías 36.5%, muchas veces de menor valor al que en realidad se cobra a los consumidores. Así   que hay que cuidarse en todo momento de que no nos den “Gato por Liebre”.

La ANPEC se suma a la iniciativa impulsada por la organización internacional Oceana en busca de una alimentación saludable.  Otro ejemplo de cómo el mercado busca aprovecharse de los consumidores, bajo el silencio de las autoridades a través de la venta de pescado y mariscos de distinta procedencia es el atún, que recién se evidenció que manejando ciertas fórmulas de soya mezcladas con el pescado, algunas marcas prácticamente venden soya en lugar de atún  hasta en un 62%.

“La crisis de credibilidad del contenido de las latas de atún pone en jaque al etiquetado nutrimental al que están obligadas las compañías, cada vez menos claro y con letra más chiquita, los productos también viven el fenómeno de reduflación en el que hacen creer al consumidor que el cambio de embalaje vuelve a los productos más baratos, sin dejar claro que los contenidos son mucho menores”, concluyó Rivera.

Frente a este panorama, ANPEC previene a los consumidores para comprar en   lugares seguros, sin dejar de lado los protocolos de la revisión de textura, olor y caducidad, ya que es en el periodo de cuaresma, las enfermedades virales e intestinales se hacen más presentes por el consumo de alimentos en mal estado.

ANPEC da las siguientes recomendaciones al consumidor antes de adquirir pescados y   mariscos.

  1. Sólo consumir pescado refrigerado y que no esté al aire libre.
  2. El aroma del pescado debe ser suave, si es más fuerte puede estar en malas condiciones.
  3. Vigilar que los ojos estén brillosos, la piel debe sentirse suave, de no ser así lo mejor es no consumir pescado en esas condiciones.
  4. Si está empaquetado verificar que cumpla todos los requerimientos de salubridad.
  5. Los mariscos no deben desprender ningún tipo de líquido.

Redacción

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