La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser solo una herramienta de productividad para convertirse también en un arma sofisticada en manos del cibercrimen. El reciente ataque a múltiples dependencias del gobierno mexicano, en el que se habrían exfiltrado alrededor de 150 GB de datos sensibles mediante la manipulación del chatbot Claude de Anthropic, encendió las alertas no solo en el sector público, sino también en el ecosistema empresarial.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, el hackeo se extendió por aproximadamente un mes y permitió el acceso a información altamente sensible, incluyendo registros fiscales, padrones electorales y credenciales de empleados públicos. La investigación técnica fue analizada por ESET, firma especializada en detección proactiva de amenazas, que detalló cómo la automatización y la IA potenciaron la capacidad ofensiva del atacante.
Para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) en México, el caso es una señal clara: si el gobierno puede ser vulnerado mediante ingeniería avanzada apoyada por IA, cualquier organización digitalizada también está en riesgo.
El contexto mexicano: digitalización acelerada y superficie de ataque creciente
México vive una acelerada transformación digital. Según datos del INEGI, más del 99% de las unidades económicas del país son micro, pequeñas o medianas empresas, y una proporción creciente utiliza plataformas digitales para facturación electrónica, nómina, comercio electrónico y banca en línea.
Tan solo en el ámbito fiscal, millones de registros son gestionados electrónicamente cada año. En este contexto, el robo de aproximadamente 195 millones de registros fiscales —según el análisis citado— pone en evidencia la magnitud del impacto potencial cuando la seguridad falla.
Además, el crecimiento del comercio electrónico en México, que mantiene tasas de doble dígito anual según la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), implica que cada vez más PyMEs almacenan bases de datos de clientes, historiales de compra y datos financieros. Estos activos digitales se han convertido en el nuevo “oro” del siglo XXI.
Cómo se ejecutó el ataque con IA
El atacante utilizó prompts en español para manipular el modelo Claude, intentando que actuara como un “hacker de élite”. Aunque inicialmente el sistema bloqueó las solicitudes maliciosas, el ciberdelincuente logró realizar un jailbreak tras varios intentos, evadiendo las barreras de seguridad del modelo.
Una vez superadas las restricciones, la IA generó:
- Identificación de vulnerabilidades en redes gubernamentales.
- Scripts de explotación listos para ejecutar.
- Automatización de robo de información.
- Planificación de movimientos laterales dentro de sistemas comprometidos.
- Miles de comandos optimizados para la intrusión.
Cuando Claude encontraba límites técnicos o éticos, el intruso recurrió a OpenAI y su herramienta ChatGPT para ajustar tácticas y refinar la evasión de detección, de acuerdo con el análisis de Gambit Security.
Tras detectar la actividad, Anthropic confirmó la cancelación de las cuentas involucradas y el refuerzo de controles en su modelo más reciente, Claude Opus 4.6. OpenAI también informó haber bloqueado usos indebidos relacionados.

IA: multiplicador de capacidades criminales
“Los modelos de IA pueden ser sensibles a ataques de manipulación de comandos”, explicó David González, investigador de seguridad de ESET. Esta técnica, conocida como prompt injection, permite alterar el comportamiento del modelo para generar instrucciones peligrosas.
Lo verdaderamente disruptivo es que herramientas como Claude Code pueden convertir a un atacante sin experiencia avanzada en un operador capaz de actuar con la velocidad y escala de un grupo criminal organizado.
En otras palabras, la barrera técnica de entrada al cibercrimen está disminuyendo.
¿Qué significa esto para las PyMEs mexicanas?
Aunque el ataque fue dirigido al sector público, las implicaciones para las PyMEs son profundas:
1. Mayor sofisticación de ataques de phishing
La IA permite generar correos electrónicos hiperpersonalizados, sin errores gramaticales y con referencias reales extraídas de bases de datos filtradas.
2. Automatización del reconocimiento
Antes, un atacante debía analizar manualmente la infraestructura de una empresa. Ahora puede automatizar el mapeo de vulnerabilidades en minutos.
3. Ransomware impulsado por IA
ESET identificó anteriormente una prueba de concepto que se convirtió en el primer ransomware impulsado por IA, anticipando un ecosistema de amenazas completamente automatizadas.
4. Malware inteligente
Un caso reciente es PromptSpy, descubierto por ESET Research, que utilizaba el modelo Google Gemini para analizar en tiempo real la pantalla del dispositivo infectado, manipular la interfaz y habilitar control remoto mediante VNC.
Esto demuestra que la IA no solo optimiza la fase de planeación del ataque, sino también su ejecución y persistencia.
El costo potencial para una PyME
En México, una interrupción operativa derivada de un ciberataque puede implicar:
- Pérdida de ingresos por días o semanas.
- Daño reputacional.
- Multas por incumplimiento en protección de datos.
- Costos de recuperación tecnológica.
- Pérdida de confianza de clientes y proveedores.
Para muchas PyMEs, un incidente severo puede significar incluso el cierre definitivo.
La otra cara: la IA también fortalece la defensa
No todo es negativo. La misma tecnología que potencia el delito puede fortalecer la ciberseguridad:
- Detección de patrones anómalos en tiempo real.
- Análisis predictivo de comportamientos sospechosos.
- Automatización de respuesta ante incidentes.
- Monitoreo continuo de endpoints.
El reto no es frenar la IA, sino gobernarla estratégicamente.
Cuatro pilares de defensa para empresarios
Desde ESET señalan que la defensa requiere un enfoque integral:
1. Políticas de seguridad sólidas
Protocolos claros sobre uso de herramientas de IA, accesos remotos y gestión de contraseñas.
2. Modernización de infraestructura
Actualización constante de sistemas, firewalls y soluciones endpoint.
3. Educación y capacitación
El eslabón más débil sigue siendo humano. Capacitar al personal en identificación de phishing y buenas prácticas digitales es clave.
4. Monitoreo inteligente
Implementar soluciones capaces de detectar comportamientos anómalos generados por IA.

Gobernanza de IA: el nuevo imperativo empresarial
El caso del robo de 150 GB al gobierno mexicano demuestra que la Inteligencia Artificial no es neutral: amplifica tanto las capacidades productivas como las ofensivas.
Para las PyMEs, esto implica establecer políticas internas claras sobre:
- Uso corporativo de chatbots.
- Restricciones para compartir información sensible en plataformas abiertas.
- Validación de herramientas tecnológicas.
- Evaluación de riesgos antes de integrar IA en procesos críticos.
Un llamado urgente al empresariado mexicano
México avanza hacia una economía cada vez más digitalizada. La facturación electrónica, la banca móvil, el comercio en línea y la gestión en la nube son ya parte del día a día empresarial.
Sin embargo, cada avance tecnológico amplía la superficie de ataque.
El caso analizado por ESET no es solo una noticia internacional: es una advertencia directa al ecosistema empresarial mexicano. Si la IA puede ser utilizada para vulnerar estructuras gubernamentales complejas, también puede ser usada para atacar empresas medianas y pequeñas con menos recursos de defensa.
La buena noticia es que nunca hubo tantas herramientas accesibles para protegerse.
El momento de invertir en ciberseguridad ya no es opcional; es estratégico. Porque en la era de la Inteligencia Artificial, la diferencia entre crecer o desaparecer puede depender de qué tan preparada esté una PyME para enfrentar amenazas automatizadas.
La IA llegó para quedarse. La pregunta es: ¿las PyMEs mexicanas están listas para convivir con su lado más oscuro?