Has invertido tu patrimonio y esfuerzo para tener tu negocio y corres el riesgo de perderlo todo en un instante, un desastre natural, un robo, un accidente, hay situaciones que no puedes controlar y pueden llevarte a la quiebra.
Cuando se inicia un proyecto empresarial en familia, uno idealiza la confianza de tener como socios o compañeros de trabajo a la gente con la que se ha convivido y conoce desde hace muchos años, personas que nos han demostrado su lealtad y cariño como los primos, tíos o hermanos, pero también esos grandes amigos en donde se ha consolidado la amistad desde la infancia o la escuela.
Aunque no se tienen cifras exactas se calcula que 5 de cada 10 negocios comienzan operaciones desde su hogar, obviamente esto obedece a costos y a no contraer compromisos económicos extras a los meramente indispensables.
Una de las principales preocupaciones de un emprendedor, es cómo conseguir recursos económicos para implementar su idea de negocio. Existen diversas opciones para financiar proyectos productivos, que van desde los tradicionales como pueden ser créditos bancarios o préstamos de amigos y familiares, hasta los más complejos como fondos de capital de riesgo.