Las universidades cuentan con un gran número de estudiantes con deseos de emprender algún negocio, pero en ocasiones esas ideas no se pueden materializar por falta de fondos financieros que solventen sus proyectos.
A continuación te presentamos los 10 errores más comunes que terminan con la vida de las PyMEs:
AUSENCIA DE UNA CULTURA EMPRESARIAL: La mayoría de las PyMEs pocas veces se plantean cuál es su misión, visión y valores. Son empresas que no se cuestionan ¿por qué existen como organización?, ¿por qué nos compran los clientes?, ¿cuál es nuestro propósito?, ¿cuáles son nuestros valores? El no plantearse lo anterior y mucho menos, no tener una respuesta al respecto, envía mensajes confusos a clientes, proveedores y empleados sobre quién eres como empresa y hacia dónde te diriges.
El estudio “Global Powers of Consumer Products 2012” (Los Poderes Globales de las empresas de productos de consumo), desarrollado por Deloitte, las empresas de productos de consumo pueden encontrar oportunidades de crecimiento en un ambiente de incertidumbre como el actual, gracias a la oferta de insumos a bajo precio, así como continuar buscando oportunidades de crecimiento global e innovaciones en modelos de negocio para conseguir más clientes y establecer formas más eficaces para gestionar el riesgo.
La firma Accenture realizo el estudio “Empresas de Alto Crecimiento Rentable en América Latina”, a pesar de un entorno económico positivo de alto crecimiento del PIB y baja inflación, sólo 1 de cada 20 empresas latinoamericanas logró crecer de manera consistente a lo largo de la última década para convertirse en lo que la firma denomina Empresa de Alto Crecimiento Rentable.
Imagine la tradicional visita a la tienda de hoy en día. Ese enorme complejo al que vamos a comprar todo lo que necesitamos para nuestro hogar y el cuidado de nosotros mismos y de nuestras familias: La tienda. Parece tan impersonal, ¿no es cierto? ¿Y si en vez de LA tienda fuera MI tienda? O como en el siguiente ejemplo, ¿La tienda de Emily?
En la última década, el outsourcing o subcontratación ha crecido de manera exponencial en México, hasta registrar un nivel del 60 por ciento, principalmente en el sector de los servicios. A partir del 2001, se intensificó su utilización en el mercado laboral nacional. Por ejemplo, el 90 por ciento de los trabajadores de la industria manufacturera electrónica son reclutados por este medio, informó David Lozano, de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM.